Economía

Falsedad absoluta: Di Stefano cuestionó que la inversión dependa del crédito

El analista financiero aseguró que la inversión es igual al ahorro y no al crédito, y repasó las condiciones que Milei debió cumplir para ordenar la economía. Analizó el impacto de la guerra entre EE.UU. e Irán en los costos y el rol del ahorro local.

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Billetes de pesos argentinos y dólares sobre una mesa
(CC BY 4.0 — libre difusión con atribución a Q Company)

El analista financiero Salvador Di Stefano, conocido como el Gurú del Blue, cuestionó una de las ideas más instaladas en la Argentina: que para invertir hace falta pedir un crédito. “Eso es falso, de falsedad absoluta”, afirmó.

En una entrevista con LN+, Di Stefano repasó el punto de partida del programa económico de Javier Milei. Cuando el actual gobierno asumió, la economía arrastraba déficit fiscal, falta de ahorro y mucha deuda. Según su análisis, el primer paso fue lograr superávit, empezar a ahorrar y pagar deuda para ordenar la inflación.

“Si vos tenés superávit, empezás a ahorrar un poquito y pagás la deuda, eso te va a empezar a acomodar la inflación, porque evidentemente vos vas a tener más reservas, vas a emitir menos”, explicó.

El impacto de la guerra en los costos

Di Stefano atribuyó parte de la presión actual sobre los precios a un factor externo: la guerra entre Estados Unidos e Irán, que comenzó el 28 de febrero de 2026. El conflicto provocó un aumento del 50% en el precio del gasoil. El diésel 500 pasó de $1.600 a $2.400.

“Si vos tenés que trasladar una mercadería de Buenos Aires a Córdoba, el precio va a aumentar”, ejemplificó. Si las empresas no pueden trasladar esos costos a los precios, pierden rentabilidad y, con eso, la caja para reinvertir.

La inversión no es crédito, es ahorro

El núcleo de su mensaje fue desmitificar la dependencia del crédito. “Nos hemos acostumbrado durante todos los últimos años a que nosotros, para invertir, tenemos que pedir un crédito. Y eso es falso”, insistió.

Para Di Stefano, la inversión es igual al ahorro. Y el ahorro es postergar consumo presente para consumir en el futuro. Sin ahorro interno, no hay inversión genuina. “Vos para invertir tenés que poner ahorro”, resumió.

Salarios y rol del Estado

Sobre los salarios, comparó el esquema actual con el del gobierno anterior. Antes, el Estado y los sindicatos fijaban los aumentos y las empresas los pagaban, pero luego subían los precios. “Hoy el Gobierno no interviene con los sindicatos para poner los salarios”, señaló.

Consideró lógico atravesar un período de restricciones mientras se ordena la economía. Y pidió poner el foco en los ahorristas locales, a quienes “les han violado el derecho de propiedad un montón de veces”.

El peso del pasado

Di Stefano recordó los defaults y reperfilamientos de deuda de los últimos gobiernos: el reperfilamiento de Mauricio Macri, el default de Alberto Fernández y los impagos de las gestiones kirchneristas. “Todo eso quedó en el inconsciente colectivo de los argentinos”, dijo.

Por eso, los argentinos prefieren propiedades o dólares antes que llevar pesos al banco. “Si nosotros los argentinos no llevamos pesos al banco para ahorrar, el banco no tiene pesos para prestar”, advirtió.

El analista coincidió con las declaraciones del ministro de Economía, Luis Caputo, quien junto al presidente Milei recorrió empresas del RIGI en Santa Fe y sostuvo que “no podemos movernos ni un centímetro” de este camino por el historial negativo del país. “Nosotros hemos sido un defaulteador serial”, respondió Di Stefano.

Qué significa esto para tu bolsillo

Si el ahorro no vuelve al sistema financiero, el crédito sigue caro y escaso. Eso frena la inversión privada, que es la que, según Di Stefano, realmente puede hacer crecer la economía. Sin “magia del Estado”, la salida depende de que los argentinos vuelvan a confiar y posterguen algo de consumo para invertir.

Los analistas coinciden en que, mientras el pasado siga pesando en la cabeza de los ahorristas, fue más difícil que el círculo virtuoso de ahorro-inversión-crecimiento se active plenamente. Por ahora, el foco sigue estando en mantener el superávit y reconstruir reservas.

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