Honorarios y dividendos bajo la lupa: los riesgos de las presunciones fiscales en la salida de fondos
Las presunciones de AFIP sobre honorarios y dividendos generan complicaciones a la hora de retirar fondos de empresas. Analizamos los riesgos y qué tener en cuenta para evitar sanciones.
La Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) ha intensificado los controles sobre la salida de fondos de las sociedades, especialmente cuando se trata de pagos de honorarios a directores o socios y distribuciones de dividendos. Estas operaciones, que en principio parecen rutinarias, pueden activar presunciones fiscales que terminan en fiscalizaciones, multas o incluso ajustes impositivos retroactivos.
Según datos del organismo, en los últimos años aumentaron las verificaciones sobre sociedades que distribuyen utilidades o pagan servicios profesionales a sus propios accionistas. La presunción principal es que, en muchos casos, estos pagos encubren retiros de fondos sin la debida tributación, disfrazados de honorarios o dividendos para reducir la carga impositiva.
¿Qué dice la normativa?
La Ley de Impuesto a las Ganancias establece que los dividendos distribuidos por sociedades sujetas a este tributo no están alcanzados por el impuesto en cabeza del socio o accionista. Sin embargo, AFIP puede presumir que parte de esos fondos corresponden en realidad a honorarios no declarados o a retiros de utilidades no justificadas, aplicando alícuotas más altas y sanciones.
En el caso de los honorarios a directores o gerentes que también son socios, el fisco analiza si existe una relación de dependencia encubierta o si los montos son desproporcionados respecto de la actividad real de la empresa. Si detecta inconsistencias, puede recharacterizar el gasto como distribución de utilidades gravadas.
Los riesgos más comunes
Uno de los principales peligros es la falta de documentación respaldatoria. AFIP suele requerir contratos de locación de servicios, actas de directorio que aprueben los honorarios y comprobantes que demuestren la efectiva prestación del servicio. Sin esto, el pago puede ser considerado una extracción de fondos no declarada.
Otro punto crítico son las presunciones de renta. Cuando una sociedad declara pérdidas fiscales reiteradas pero al mismo tiempo paga dividendos o honorarios elevados a sus dueños, el organismo puede presumir que existe una renta oculta y ajustar la declaración jurada.
Cómo minimizar los riesgos
Los especialistas recomiendan mantener una contabilidad impecable y justificar cada movimiento. Es clave que los honorarios respondan a servicios reales y que los dividendos se distribuyan solo sobre utilidades acumuladas y liquidadas correctamente.
Además, es aconsejable realizar un análisis previo de la estructura societaria antes de cualquier distribución. En muchos casos, una simple reestructuración o la correcta facturación de los servicios puede evitar futuras fiscalizaciones.
Qué está mirando AFIP en 2024
En el contexto actual de necesidad de recaudación, el organismo prioriza las sociedades con pocos empleados pero altos pagos a socios, aquellas que distribuyen dividendos mientras reportan quebrantos y las que realizan pagos al exterior sin retenciones adecuadas.
Los contribuyentes que se encuentren en alguna de estas situaciones deberían revisar sus operaciones de los últimos cinco años, ya que ese es el plazo general de prescripción para las acciones fiscales.
Ante cualquier duda, lo más prudente es consultar con un contador o asesor impositivo especializado para evaluar cada caso en particular y anticiparse a posibles controles.