Industria: cuatro informes anticipan caída en septiembre con sectores muy dispares
Los relevamientos de UIA, FIEL, Ferreres y CADIEEL muestran retrocesos interanuales de entre 1,5% y 3,4% en la producción industrial de septiembre. Automotriz y maquinaria se derrumbaron, mientras que la refinación de petróleo resistió con subas.
Cuatro informes privados anticipan que la industria manufacturera volvió a caer en septiembre en la comparación interanual, aunque con comportamientos muy distintos según el sector y la medición mensual. Esto refuerza las señales de debilidad que viene mostrando la economía argentina en 2026.
El Centro de Estudios de la Unión Industrial Argentina (UIA) estimó una baja interanual de 3,4% y una caída mensual desestacionalizada de 0,2%. De esta forma, la actividad industrial acumularía un retroceso de 2,8% entre enero y septiembre respecto del mismo período de 2025. Además, se ubicaría 11% por debajo de los niveles de 2022 y 2023.
La Fundación de Investigaciones Económicas Latinoamericanas (FIEL) calculó una contracción interanual de 2,9% y una baja mensual desestacionalizada de 0,9%. Se trató de la tercera caída interanual consecutiva. En el tercer trimestre, la producción retrocedió 3,2% frente al mismo período del año anterior y cayó 4,3% respecto del trimestre previo en términos desestacionalizados.
Orlando J. Ferreres & Asociados (OJF) registró una caída interanual más moderada, de 1,5%, pero marcó un leve avance de 0,1% respecto de agosto. El informe describió el año como una “marcha de serrucho”, con subas y bajas alternadas, y señaló que el tercer trimestre terminó prácticamente estancado frente al segundo.
Estos datos llegan pocos días después de que el presidente Javier Milei reconociera que la evolución de la economía no respondió plenamente a las expectativas iniciales del Gobierno, aunque defendió el rumbo económico.
¿Qué significa esto para tu bolsillo? Si la industria no repunta, se mantiene la presión sobre el empleo y los salarios en sectores fabriles. Para el comerciante que depende de proveedores locales, significa menos movimiento y márgenes más ajustados.
En cuanto a los sectores, la industria automotriz y la de maquinaria y equipo aparecen como las más golpeadas. FIEL registró una caída acumulada de 17,2% en la producción automotriz en los primeros nueve meses, mientras que Ferreres calculó un retroceso de 17,5% para maquinaria y equipo. Solo en septiembre, este último sector cayó 12,5% interanual según OJF.
En el otro extremo, la refinación de petróleo se mantuvo entre las actividades de mejor desempeño. FIEL informó un crecimiento acumulado de 8,2% entre enero y septiembre, Ferreres registró una suba de 10% y la UIA marcó un avance de 6% pese a una caída mensual cercana al 5%.
Los alimentos y bebidas mostraron resultados heterogéneos. FIEL calculó un crecimiento acumulado de 2,2% aunque advirtió una moderación en septiembre y una caída de la faena vacuna. Ferreres, en cambio, registró una baja interanual de 2,8% para el sector alimenticio en ese mes. La UIA informó subas mensuales en bebidas, faena vacuna, faena porcina y producción láctea, pero una caída en la molienda de oleaginosas.
Un relevamiento sectorial de la Cámara Argentina de Industrias Electrónicas, Electromecánicas y Luminotécnicas (CADIEEL) completó el panorama. En el tercer trimestre, el 42% de las compañías redujo su producción respecto del mismo período de 2025, con una caída promedio del 36%. El 65% de las empresas operó con hasta el 60% de su capacidad instalada. En materia laboral, el 35% redujo su dotación de personal y solo el 11% incorporó trabajadores.
Las perspectivas para el último trimestre no anticipan una expansión generalizada: solo el 19% de las empresas de ese sector prevé realizar inversiones y el 62% espera mantener sus niveles actuales de producción.
El último dato oficial del Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) ya había mostrado debilidad: cayó 1,7% interanual en agosto, la mayor contracción del año hasta ese momento, con la industria y el comercio como los sectores que más incidieron negativamente.
En números, la economía argentina sigue con velocidades distintas según el rubro. Mientras algunos sectores logran resistir, la mayoría arrastra caídas que complican la salida de la recesión técnica. Para el comerciante de Once o el que tiene que remarcar precios el lunes, esto se traduce en menos pedidos, costos que no bajan y un bolsillo que sigue apretado.