Inflación de abril: después del 2%, qué se espera para los precios este mes
Con el IPC de marzo que perforó el 2% por primera vez en años, analistas y consultoras proyectan cómo se comportarán los precios en abril. Factores que influirán en la evolución de la inflación.
El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) dio a conocer hace unas semanas que la inflación de marzo se ubicó en 2,4%, perforando el 2% por primera vez desde hace mucho tiempo. Ese número, que representa una desaceleración fuerte respecto a los meses previos, abre un interrogante sobre qué puede pasar con los precios en abril.
Según las consultoras que miden la evolución de los precios, el dato de abril podría ubicarse en un rango similar o incluso levemente inferior. El Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) que elabora el Banco Central ya viene marcando una tendencia a la baja en las proyecciones mensuales.
"El gobierno logró anclar parte de las expectativas y eso se ve en los precios minoristas", explica un economista de una consultora privada que prefiere no ser nombrado. "Pero hay componentes que todavía no terminan de bajar, como los servicios regulados y algunos alimentos".
En las góndolas de los supermercados porteños, el panorama es mixto. Productos de almacén mostraron aumentos moderados en las últimas semanas, mientras que las carnes y verduras tuvieron movimientos más erráticos por cuestiones estacionales y de oferta.
Desde el Ministerio de Economía destacan que la política fiscal y monetaria restrictiva es la clave detrás de esta desaceleración. "No hay emisión descontrolada y eso se traslada a los precios", sostienen en off the record.
Sin embargo, analistas advierten que mantener este ritmo no será sencillo. La suba de tarifas de servicios públicos que se viene aplicando en forma escalonada durante el año va a impactar en la medición del IPC de los próximos meses.
"En abril ya se empiezan a sentir los ajustes en transporte, energía y prepagas. Eso va a poner un piso más alto a la inflación núcleo", señala un informe de la Fundación Libertad y Progreso.
Por el lado de los alimentos, el comportamiento de los precios internacionales y el tipo de cambio oficial serán determinantes. Hasta ahora, la estabilidad del dólar blue y la brecha controlada ayudaron a que no se traslade presión al resto de los precios.
En las calles de Buenos Aires, los vecinos consultados por este medio muestran sensaciones encontradas. "Algo se nota que bajó, pero igual todo sigue carísimo", dice Laura, vecina de Caballito que hace las compras semanales en un chino del barrio.
Las proyecciones privadas para abril se ubican entre 2% y 2,8%, dependiendo de cuánto pesen los aumentos autorizados. Para mayo, en cambio, la mayoría de las consultoras espera una nueva desaceleración si no aparecen shocks externos.
Lo que nadie discute es que el 2% se convirtió en una especie de techo psicológico. Perforarlo genera expectativas de que se pueda seguir bajando, aunque el camino hacia el 1% mensual parece todavía lejano.
Desde el lado de los comerciantes, el desafío es distinto. "Vendemos menos porque la gente no tiene plata, pero al menos los proveedores no nos están aumentando todos los días como antes", cuenta el dueño de un almacén en Villa Crespo.
El dato oficial de inflación de abril se conocerá a mediados de mayo. Hasta entonces, los ojos estarán puestos en los relevamientos semanales que publican consultoras como EcoGo, Orlando Ferreres y el propio INDEC con su índice de precios al consumidor semanal.
Todo indica que la tendencia a la baja se mantendría, aunque con componentes que siguen resistiéndose a bajar más rápido. La inflación que viene, por ahora, parece dispuesta a seguir perforando registros, pero con límites claros.