La compra de Equinor impulsó un salto del 80% en la facturación de Vista
La petrolera argentina Vista Oil & Gas reportó un fuerte aumento en sus ingresos durante el último trimestre, impulsado principalmente por la adquisición de los activos de Equinor en Vaca Muerta.
La petrolera Vista Oil & Gas cerró el último trimestre con un salto en su facturación que sorprendió al mercado. Según los números que presentó la compañía, los ingresos totales crecieron un 80% interanual, llegando a los US$ 450 millones. El dato clave: gran parte de ese salto se explica por la compra de los activos de Equinor en la formación Vaca Muerta.
En números: la operación le permitió a Vista incorporar producción equivalente a 25.000 barriles de petróleo por día. Eso se tradujo directamente en más barriles para vender y, por ende, más facturación. Para ponerlo en contexto, antes de la compra Vista producía alrededor de 55.000 barriles equivalentes por día; ahora ya supera los 80.000.
"La integración de los activos de Equinor fue más rápida de lo esperado y eso se ve en los números", explicó el CEO de la compañía en la conferencia con inversores. Traducido: compraron pozos que ya estaban produciendo, no tuvieron que invertir desde cero y eso aceleró el impacto en la caja.
¿Qué significa esto para el bolsillo de los argentinos? Indirectamente, mucho. Vaca Muerta es uno de los pocos motores de dólares genuinos que tiene la economía. Cuanto más produzcan y exporten las petroleras, más divisas entran al país. En un contexto donde el Banco Central sigue acumulando reservas con uñas y dientes, cada barril cuenta.
Los analistas del mercado ya estaban esperando un buen número, pero el salto superó las estimaciones. El consenso de las consultoras proyectaba un crecimiento de entre 50% y 60%; el 80% real sorprendió para arriba. Las acciones de Vista reaccionaron positivamente en la Bolsa de Nueva York, aunque después moderaron las ganancias.
Para el comerciante de Once que tiene que pagar los sueldos y remarca precios, esto puede sonar lejano. Pero pensalo así: si entran más dólares por exportaciones de energía, hay menos presión sobre el tipo de cambio. Menos presión sobre el dólar significa, eventualmente, menos necesidad de devaluar o de correr atrás de la inflación.
Vista también reportó mejoras en sus márgenes operativos. El EBITDA ajustado subió 65% respecto al mismo período del año anterior. Eso habla de que no solo facturaron más, sino que lograron controlar costos a pesar del salto en la actividad.
La compañía sigue apostando fuerte a Vaca Muerta. Ya anunció que este año planea perforar más de 100 pozos nuevos, la mayoría en el bloque que incorporó de Equinor. Si los precios internacionales del petróleo se mantienen por encima de los US$ 70 el barril, los números seguirían acompañando.
¿Qué puede pasar de acá en adelante? Los analistas coinciden en que el crecimiento de Vista va a seguir siendo fuerte en 2025, siempre que no haya cambios bruscos en la política de exportaciones o en la macro local. Para el inversor, la acción parece barata respecto a su potencial de producción. Para el país, cada dólar que genera Vaca Muerta es una bocanada de aire.
En resumen, la compra de Equinor no fue solo una movida corporativa: fue el empujón que necesitaba Vista para dar un salto de escala. Y en una economía como la argentina, todo lo que genera dólares de verdad termina, de una u otra forma, impactando en el bolsillo de todos.