Economía

La soja vuela en Chicago: por qué Argentina tiene la venta más lenta en 30 años

Los precios internacionales de la soja se disparan en el mercado de Chicago, pero los productores argentinos venden a un ritmo históricamente bajo. Analizamos las razones detrás de esta paradoja que afecta al campo y a las reservas del Banco Central.

Publicado el 15 de julio de 2026, 07:10 hs

Granos de soja en un silo con gráfico de precios al alza en el fondo
El Cronista

Si seguís los precios agrícolas, esta semana la soja en Chicago volvió a mostrar fuerza. El contrato de julio superó los 430 dólares por tonelada, impulsado por la sequía en partes de Brasil y por la fuerte demanda de China. Pero acá en Argentina, la realidad es otra: la venta de soja es la más lenta en las últimas tres décadas.

Según datos del Ministerio de Economía y de la Bolsa de Comercio de Rosario, en lo que va de la campaña 2024/25 los productores vendieron apenas el 25% de la cosecha proyectada. Para esta misma fecha en años anteriores, el porcentaje rondaba el 45-50%. Es un freno que no se veía desde principios de los 90.

¿Por qué pasa esto?

El primer motivo es financiero. Con una brecha cambiaria que, aunque se achicó, todavía existe, muchos productores prefieren esperar. Guardan el grano en silobolsas y especulan con una devaluación o con un dólar soja que les permita liquidar a un tipo de cambio más conveniente. Ya lo vivieron en 2022 y en 2023: esperar pagó.

El segundo factor es la cuestión impositiva. Las retenciones siguen en 33% para la soja y sus derivados. Aunque el gobierno anterior las había bajado y este las mantiene, el campo las siente como un desincentivo fuerte. “Vendemos lo justo para pagar gastos y nada más”, repiten en los grupos de WhatsApp de productores del norte de Buenos Aires y Córdoba.

Tercero, el clima jugó en contra. La sequía del año pasado dejó stocks muy bajos de maíz y soja. Muchos productores ya vendieron por adelantado parte de la cosecha actual para cubrir deudas. Ahora, con los silos vacíos, prefieren no apurarse.

Impacto en las arcas del Estado

Esta lentitud en la liquidación se traduce directamente en menos dólares que entran al Banco Central. En mayo, las liquidaciones del complejo sojero cayeron 38% respecto al mismo mes del año pasado. Para un país que necesita acumular reservas, cada día que pasa sin ventas es un problema.

Desde la Secretaría de Bioeconomía reconocen que el ritmo es bajo, pero confían en que entre julio y agosto, cuando el productor termine de cosechar y necesite plata para los gastos de siembra de trigo, el ingreso de divisas se acelere. “Es un comportamiento estacional, pero este año está más marcado”, explicaron off the record.

Qué pasa en el interior

En Pergamino, en Rafaela y en las zonas núcleo, los silos están llenos. Los productores dicen que no tienen urgencia de vender porque los costos de almacenamiento bajaron con la tecnología de los silobolsas. Además, los pooles de siembra y los grandes jugadores están más tranquilos: tienen financiamiento y pueden aguantar.

Los más chicos, en cambio, están vendiendo por goteo. Apenas lo necesario para pagar el gasoil, los fitosanitarios y el arrendamiento. “Si vendo todo ahora, después no tengo con qué sembrar el trigo”, explicaba un productor de Junín en un audio que circula en los grupos de productores.

El escenario internacional vs local

Mientras tanto, en Chicago la soja no para de subir. La falta de oferta sudamericana por la sequía brasileña y los recortes en las proyecciones de producción de Estados Unidos por clima adverso empujan los precios. Analistas de la consultora Zeni estiman que si se mantiene esta tendencia, la soja puede llegar a los 450 dólares la tonelada antes de fin de año.

Para Argentina eso es una buena noticia… siempre que se venda. Porque si los productores siguen guardando, el país se pierde el momento de precios altos. Es la paradoja del momento: tenés el producto que el mundo quiere, pero no lo largás.

Desde el gobierno aseguran que no piensan lanzar un “dólar soja 4” por ahora. Prefieren que el mercado fluya naturalmente. Pero en los pasillos de la Bolsa de Cereales ya empiezan a hablar de posibles incentivos para la liquidación antes de las PASO.

Qué podés esperar como consumidor y como contribuyente

Si sos productor, el consejo de los analistas es claro: no esperes un precio mucho más alto. La soja en Chicago tiene techo. Si sos un vecino de a pie, este tema te toca porque menos dólares que entran significa presión sobre el tipo de cambio, inflación y, eventualmente, ajuste de tarifas o gasto público.

La soja no es solo un cultivo. Es el principal motor de las exportaciones argentinas. Cuando no vuela, aunque en Chicago esté volando, todo el país siente la turbulencia.

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