Economía

Los Pérez Companc sacan del rojo a su gigante alimenticia con una fórmula a medida

La familia logró revertir las pérdidas de su principal empresa de alimentos y bebidas aplicando ajustes en costos, precios y exportaciones que ya muestran resultados positivos en 2026.

Publicado el 11 de agosto de 2026, 16:50 hs

Gondola de supermercado con productos sin marca y un carrito metalico en primer plano

La familia Pérez Companc consiguió sacar del rojo a su principal unidad de alimentos y bebidas. Después de varios trimestres complicados, la empresa logró cerrar los primeros seis meses del 2026 con números positivos gracias a una combinación de recorte de costos, remarcaciones estratégicas y mayor foco en exportaciones.

En números: la compañía reportó una ganancia neta de $4.200 millones en el primer semestre, contra una pérdida de $1.800 millones en el mismo período del año anterior. El dato no pasó desapercibido en el mercado, donde la acción subió más del 9% en las últimas dos semanas.

¿Qué significa esto para el bolsillo de los argentinos? Para el consumidor común, se traduce en precios que siguieron subiendo, aunque a un ritmo más controlado que el año pasado. En las góndolas, los productos de la firma (desde aceites hasta galletitas y lácteos) acumularon una suba promedio del 28% en lo que va del 2026, por debajo de la inflación general medida por el INDEC.

Según fuentes cercanas a la compañía, la fórmula fue sencilla pero ejecutada con precisión de cirujano. Primero, achicaron la planta de personal un 12% mediante retiros voluntarios y no renovaciones. Segundo, renegociaron contratos con proveedores de packaging y materias primas, logrando descuentos de entre 8% y 15%. Tercero, aceleraron las ventas al exterior, principalmente a Brasil y Chile, donde la devaluación del peso les dio mayor competitividad.

"El comerciante que tiene que remarcar precios el lunes entiende esto mejor que nadie: si tus costos suben más que lo que podés trasladar al cliente, te comés el margen", explica un analista que sigue de cerca el sector. En el caso de Pérez Companc, lograron que el margen bruto pasara de 31% a 38% en seis meses.

El gigante alimenticio también apostó fuerte a la eficiencia operativa. Cerraron dos plantas de bajo rendimiento en el interior del país y concentraron la producción en las más modernas. Al mismo tiempo, lanzaron líneas de productos más económicos para captar al segmento que migra de marcas premium a segundas marcas.

Para ponerlo en contexto: mientras el consumo masivo en Argentina sigue deprimido (cayó 4,2% interanual según datos privados), las exportaciones de la firma crecieron 22% en dólares. Ese fue el colchón que permitió absorber el golpe interno.

Los analistas del sector esperan que el segundo semestre sea aún mejor si el dólar se mantiene relativamente estable y la inflación sigue bajando de a poco. Sin embargo, advierten que cualquier salto en el tipo de cambio o en los precios de commodities como el maíz o la soja puede complicar el panorama nuevamente.

Desde la óptica del comerciante de barrio, la noticia es mixta. Por un lado, la empresa parece más sólida y eso reduce el riesgo de desabastecimiento o cambios bruscos de estrategia. Por el otro, los ajustes de precios siguen llegando todas las semanas y el consumidor final sigue ajustando el carrito.

La familia Pérez Companc, que históricamente evita hablar en público, dejó trascender que la prioridad sigue siendo sanear la compañía antes de pensar en expansiones agresivas. Por ahora, la fórmula parece estar funcionando: del rojo al verde en menos de un año.

← Volver a Economía