Economía

Ronda RIGI: qué le reclaman los gobernadores a Milei para el boom minero

En el primer encuentro de proveedores en Santa Fe, los mandatarios provinciales coincidieron en pedir infraestructura, desarrollo de pymes locales, capacitación laboral y mejoras logísticas. Cada provincia planteó sus prioridades concretas.

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Galpón logístico con estanterías altas y pasillo central
(CC BY 4.0 — libre difusión con atribución a Q Company)

En la primera Ronda de Proveedores del RIGI realizada en Santa Fe, los gobernadores de varias provincias pusieron condiciones claras al boom minero que se viene con las inversiones amparadas por el régimen de incentivos. Más allá de los yacimientos, todas coincidieron en reclamar infraestructura para acompañar el salto productivo, desarrollo de proveedores locales, capacitación de trabajadores y mejores condiciones logísticas.

El secretario de Minería de la Nación, Luis Lucero, explicó que el objetivo de estos encuentros es generar exactamente esos encadenamientos productivos para que las pymes argentinas se beneficien del RIGI.

San Juan: infraestructura y mano de obra local

El gobernador Marcelo Orrego fue uno de los más explícitos. San Juan concentra buena parte de los grandes proyectos de cobre del país y busca anticiparse al aumento de producción. “Si dotamos de infraestructura vamos a tener mejores oportunidades”, dijo. La provincia ya consiguió fondos atados al proyecto Vicuña para caminos y energía, y salió al mercado de capitales para ampliar obras.

Orrego advirtió que en las próximas dos décadas van a transitar por la ruta provincial 13 millones de camiones, es decir, uno cada 46 segundos. Además pidió que el 80% de los trabajadores sean locales y que el 70% de los insumos provengan de proveedores sanjuaninos.

Jujuy: know-how y desarrollo de empresas locales

Para Carlos Sadir, la minería tiene que servir de plataforma para que las empresas y los trabajadores jujeños crezcan. Pidió que las grandes compañías aporten conocimiento y ayuden a que sus proveedores se certifiquen, crezcan y puedan competir también fuera de la provincia.

“Siempre pido y busco que también las empresas nos ayuden a su desarrollo porque eso es el desarrollo para nuestra provincia”, afirmó. Vinculó el avance minero con universidades y escuelas de oficio para que la gente de las zonas cercanas a los proyectos acceda a empleos mejor calificados.

Catamarca: empleo y reconversión productiva

Raúl Jalil puso el foco en el impacto laboral. “Los gobernadores, lo único que necesitamos es crear empleo”, resumió. Destacó la expansión del litio y las oportunidades del cobre, pero insistió en que la nueva actividad debe ayudar a reconvertir empresas de otros sectores, como las textiles que hoy buscan nuevos rumbos.

Señaló que las mineras están cambiando su relación con las compañías argentinas gracias a una mayor interacción con los gobiernos provinciales.

Mendoza: integración interprovincial y escala

Alfredo Cornejo marcó otro punto clave: que las empresas medianas se integren a cadenas de valor que vayan más allá de su provincia. Mendoza avanzó con cambios institucionales, aprobó proyectos de exploración y explotación y tiene a San Jorge, de cobre, dentro del RIGI.

“Nos obliga a integrarnos con las PyME de otras provincias para bajar costos, para ser más eficientes”, dijo. Esta mirada rompe con una visión puramente provincial del compre local y coincide con lo que plantearon muchas empresas: las pymes pueden ganar escala formando cadenas interprovinciales.

Santa Fe: hub logístico y proveedor industrial

El gobernador Maximiliano Pullaro representó la visión de una provincia que no produce minerales a gran escala pero tiene fuerte base industrial, tecnológica y portuaria. Santa Fe quiere convertirse en proveedor de los nuevos proyectos y, al mismo tiempo, que parte de las exportaciones mineras salgan por sus puertos.

“Necesitamos también que todos los insumos que necesite la minería y también la energía se puedan producir en este interior productivo”, planteó. Puso ejemplos concretos: equipamiento fabricado en Rafaela o equipos industriales de Venado Tuerto.

Además reclamó rutas, energía, conectividad, mejores puertos y aeropuertos para bajar los costos logísticos.

En síntesis, los gobernadores no se oponen al boom minero que puede traer el RIGI, pero le ponen condiciones concretas a Milei y al Gobierno nacional: que las inversiones no queden aisladas y que generen desarrollo real en las provincias, con empleo local, pymes integradas e infraestructura que acompañe el crecimiento. Si se cumplen esos puntos, el impacto en la economía real puede ser mucho mayor que el de los proyectos individuales. ¿Qué significa esto para tu bolsillo? Más empleo y actividad económica en el interior pueden terminar traduciéndose en mayor demanda de bienes y servicios de todo el país.

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