Economía

Schneider Electric: fascinada por Vaca Muerta y el boom de data centers en Argentina

La CEO local de la multinacional francesa contó que la casa matriz ve enorme potencial en el país por el gas de Vaca Muerta, el litio, el cobre y los megacentros de datos. Analiza el cambio de modelo de negocio hacia el software y la eficiencia energética.

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Vaca Muerta y la minería impulsan el comercio exterior argentino
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Marcela Romero, CEO de Schneider Electric en Argentina desde principios de 2024, asegura que la casa matriz francesa está “fascinada” con el potencial que ofrece el país. En los últimos meses recibió visitas frecuentes de altos ejecutivos, incluido el CEO de operaciones internacionales, que recorrieron Añelo y zonas de litio y cobre en Salta. Quedaron sorprendidos por Vaca Muerta y también por el crecimiento que se proyecta en data centers.

La empresa participa, por ejemplo, en el proyecto Atlas GigaHub anunciado en julio por Green Capital para construir un mega centro de datos en Chubut. Aunque todavía no hay mayores detalles, el interés es claro: la energía y la eficiencia son claves en estos desarrollos.

Cambio de modelo de negocio

Schneider Electric transitó en los últimos años una transformación global. De ser una compañía centrada en hardware de alta calidad pasó a un modelo donde el software y los servicios representan una porción cada vez mayor. La reciente compra de PTC, firma estadounidense de software industrial, refuerza esa tendencia.

“Ya no te vendo el producto suelto. Te pregunto qué necesitás y armamos la solución completa”, explica Romero. Eso implica acompañar al cliente desde la ingeniería hasta la ejecución, algo que antes quedaba en manos de terceros.

Para el usuario final esto es una ventaja. Para la empresa, significa competir con startups especializadas y adaptarse a un mercado mucho más ágil. En Argentina, además, se sumó la necesidad de normalizar precios con el resto del mundo después de años de distorsiones.

Eficiencia energética, la nueva obsesión

Uno de los cambios más notables que observa Romero es que los presidentes de compañías ahora miran con lupa el costo de la electricidad. Pasó de ser un ítem secundario a uno de los principales después de la mano de obra.

Muchas industrias están invirtiendo en parques solares, eólicos o contratos de energía renovable. Schneider se posiciona como la empresa que evita pérdidas en generación, transmisión y uso de esa energía. Ese expertise es clave tanto en Vaca Muerta como en futuros proyectos mineros.

Vaca Muerta y la minería como motores

Para Schneider, Vaca Muerta es hoy uno de los sectores más dinámicos. La mayoría de los proyectos aprobados están atados a esa región. Romero considera fundamental que se mantenga el RIGI (Régimen de Incentivos a las Grandes Inversiones) y que se termine de implementar el RIMI para alcanzar a proyectos más chicos.

“Sin estos instrumentos no somos atractivos. Las empresas se irían a Chile, a Brasil o a otro lugar”, advierte. En minería, el litio ya empezó y el cobre debería generar un boom similar al que vivió Chile. Los efectos de los RIGI en ese sector se verán recién en 2027 y 2028.

La compañía ya ganó algunos proyectos que se ejecutarán entre fines de 2027 y principios de 2028. Otros se irán definiendo en los próximos meses.

Competir contra el mundo

La planta local de celdas de media tensión logró igualar precios con las fábricas de Schneider en otros países, a pesar de los desafíos impositivos y de costos laborales. Sin embargo, la rentabilidad no es la misma que antes. El negocio ya no se basa en grandes volúmenes sino en muchos proyectos medianos que requieren acompañamiento integral.

Frente a competidores que envían equipos en contenedores desde el exterior, Romero cree que el cliente local sigue valorando la presencia y el soporte técnico cercano: “El domingo a la mañana, cuando hay un problema en la planta, llamás al que está acá”.

Las grandes marcas globales tienen la ventaja de ofrecer respuestas consistentes en cualquier país, pero la comparación de precios muchas veces se hace con oferentes de mercados con costos más bajos.

Lo que ve la casa matriz

Desde la central de Schneider Electric miran con curiosidad y fascinación lo que ocurre en Argentina. Reciben visitas semanales y leen todo sobre el cambio macroeconómico. Lo que les preocupa es cómo eso se traduce al resto de la economía: la empresa no solo vende a minería y energía, sino también a construcción, hospitales, escuelas y otros sectores que todavía no muestran el mismo dinamismo.

Para Romero, el desafío es seguir eficientizando, formar perfiles que puedan vender soluciones completas y aprovechar el interés global que hoy genera el país.

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