Mundo

América Latina concentra el 85% de los asesinatos a defensores ambientales

Un informe de Global Witness registró 124 asesinatos de activistas en 2025, la gran mayoría en disputas territoriales con grupos armados en la región.

Publicado el

América Latina concentra el 85% de los asesinatos a defensores ambientales
La Nacion

Un nuevo informe internacional reveló que América Latina sigue siendo, por amplio margen, la región más peligrosa del mundo para quienes defienden el medio ambiente y los territorios. Según Global Witness, el 85% de los asesinatos de defensores ambientales ocurridos en 2025 se concentraron en países latinoamericanos.

El reporte registró un total de 124 asesinatos de activistas y defensores del territorio a nivel global durante el año pasado. De ese número, más de cien ocurrieron en América Latina, donde las disputas por el control de tierras, recursos naturales y proyectos extractivos suelen derivar en violencia extrema.

La mayoría de las víctimas murieron en el marco de conflictos con grupos armados, empresas ilegales o actores vinculados a la explotación de minerales, madera y tierras agrícolas. Brasil, Colombia, México y Perú aparecen como los países con mayor cantidad de casos, aunque el informe evita detallar cifras por nación para no exponer aún más a las comunidades.

Para ubicarse: estos asesinatos no responden a hechos aislados, sino a un patrón sistemático ligado a la expansión de actividades económicas en zonas de alta biodiversidad. Muchas veces los defensores son líderes indígenas o campesinos que se oponen a deforestación, minería ilegal o agronegocios sin controles.

El documento de Global Witness, una organización que monitorea estos casos desde hace más de una década, subraya que los números podrían ser aún mayores porque muchos asesinatos no se registran como tales o se investigan deficientemente. En varios países de la región la impunidad supera el 90%.

Desde la perspectiva argentina, el informe sirve para recordar que, aunque los casos locales son menos frecuentes, también existen denuncias de amenazas contra comunidades que resisten proyectos en zonas como el norte del país, la Patagonia y el delta del Paraná. Organizaciones locales vienen alertando sobre la creciente presión sobre territorios y la necesidad de mayor protección para quienes los defienden.

El contexto regional es complejo: América Latina alberga seis de los diez países con mayor biodiversidad del planeta, pero también registra los índices más altos de desigualdad y conflictividad por recursos. Esto genera un terreno fértil para que actores ilegales respondan con violencia ante cualquier oposición.

Expertos consultados en informes previos coinciden en que la solución no pasa solo por condenar los asesinatos, sino por fortalecer mecanismos de protección, agilizar investigaciones y revisar modelos de desarrollo que ignoran el costo humano y ambiental. Mientras tanto, cada año el listado de defensores caídos sigue creciendo.

Las autoridades de los países más afectados anunciaron en distintos foros internacionales que están reforzando medidas de protección, aunque los números de 2025 muestran que el problema persiste sin cambios estructurales. Organismos multilaterales y ONG reclaman mayor compromiso concreto para romper el ciclo de impunidad.

← Volver a Mundo