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Casi ningún país avanza lo suficiente para transformar sus sistemas alimentarios

Un nuevo informe global revela que la mayoría de los países no progresa al ritmo necesario en la transformación de sus sistemas alimentarios, lo que pone en riesgo la seguridad alimentaria, la salud y el medio ambiente.

Publicado el 10 de agosto de 2026, 16:20 hs

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Un informe publicado este lunes 10 de agosto de 2026 advierte que casi ningún país avanza al ritmo necesario para transformar sus sistemas alimentarios. El análisis, que evalúa el progreso en más de 150 naciones, muestra que la gran mayoría se encuentra lejos de los objetivos requeridos en materia de nutrición, sostenibilidad y equidad.

La transformación de los sistemas alimentarios no depende solo de producir más comida. También exige dietas más saludables, una fuerte reducción de la contaminación, mejores condiciones laborales para los trabajadores del sector, instituciones más eficaces y una mayor capacidad para resistir crisis económicas, climáticas o sanitarias.

Para ubicarse, los sistemas alimentarios actuales son responsables de alrededor del 30% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero y de la pérdida de biodiversidad en muchas regiones. Al mismo tiempo, más de 700 millones de personas padecen hambre crónica mientras que el sobrepeso y la obesidad afectan a casi 3.000 millones.

El informe evalúa cinco grandes dimensiones: acceso a dietas saludables, impacto ambiental, inclusión social, productividad y resiliencia. En ninguna de ellas la mayoría de los países registra avances suficientes. Solo un puñado de naciones europeas y asiáticas muestra progresos moderados en algunos indicadores, pero ninguno alcanza el nivel requerido para cumplir las metas de la Agenda 2030.

En América Latina, el panorama es heterogéneo. Algunos países mejoraron ligeramente el acceso a alimentos nutritivos, pero la región sigue sufriendo altos niveles de obesidad y una fuerte dependencia de monocultivos de exportación que degradan el suelo y consumen mucha agua.

¿Por qué importa esto para Argentina? Nuestro país es uno de los mayores exportadores mundiales de alimentos, pero enfrenta desafíos propios: alta inflación que encarece la canasta básica, pérdida de suelos fértiles por el avance de la soja y vulnerabilidad creciente ante eventos climáticos extremos como sequías e inundaciones.

Los autores del estudio llaman a los gobiernos a adoptar políticas integrales que vayan más allá de la producción agrícola. Entre las recomendaciones figuran subsidios a alimentos saludables, incentivos para prácticas agroecológicas, protección de los derechos de los trabajadores rurales y mayor inversión en investigación y adaptación climática.

Lo que se sabe hasta ahora es que el tiempo apremia. Sin cambios profundos en los próximos años, será muy difícil cumplir con los compromisos globales de reducción de emisiones, erradicación del hambre y protección de la biodiversidad.

Cancillería argentina y los organismos técnicos locales ya analizan el documento, que será presentado en foros internacionales durante las próximas semanas. Expertos locales coinciden en que el desafío no es solo ambiental o económico, sino también político: requiere coordinación entre ministerios que tradicionalmente trabajan de forma aislada.

El informe deja en claro que seguir con el modelo actual no es una opción. La pregunta que queda abierta es si los países, incluido el nuestro, estarán dispuestos a hacer las transformaciones estructurales que el momento exige.

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