Inundaciones en Nepal dejan más de 900 muertos y la ONU refuerza la ayuda humanitaria
El desastre en el país asiático ya causó más de 900 fallecidos y obligó a rescatar a más de 10.000 personas, entre ellas 252 extranjeros. La ONU distribuyó alimentos para quince días y desplegó 15 equipos médicos.
Más de 900 personas murieron y miles quedaron afectadas por las inundaciones que azotaron Nepal en los últimos días, según los últimos datos oficiales. El país del sur de Asia, ubicado entre India y China, sufre de manera recurrente este tipo de desastres por su geografía montañosa y los monzones intensos.
Hasta el momento se rescataron más de 10.000 personas, entre ellas 252 extranjeros de diversas nacionalidades. Las autoridades locales y organismos internacionales continúan las tareas de búsqueda en las zonas más golpeadas, donde las lluvias torrenciales provocaron deslaves, desbordes de ríos y destrucción de infraestructura.
La ONU reforzó su respuesta humanitaria ante la magnitud de la crisis. Según informó Noticias ONU, la organización distribuyó raciones de alimentos suficientes para ayudar a los damnificados durante quince días. Además, 15 equipos médicos fueron desplegados sobre el terreno para atender heridos y prevenir brotes de enfermedades.
Para ubicarse: Nepal tiene alrededor de 30 millones de habitantes y es uno de los países más vulnerables al cambio climático en la región. Las inundaciones de esta magnitud no son nuevas, pero la intensidad de las lluvias de este año agravó la situación, dejando también cientos de miles de personas sin hogar o con acceso limitado a agua potable y electricidad.
Las operaciones de rescate continúan en varias provincias. Los equipos locales, apoyados por helicópteros y personal especializado, trabajan contra el tiempo ante el pronóstico de nuevas precipitaciones. La prioridad es llegar a las comunidades aisladas en las zonas montañosas, donde el acceso por tierra resulta prácticamente imposible.
La ayuda internacional se coordina a través de la ONU y otras organizaciones. El foco está puesto no solo en la asistencia inmediata, sino también en la recuperación a mediano plazo, que incluye la reconstrucción de viviendas y la rehabilitación de caminos y puentes destruidos.
Lo que se sabe hasta ahora es que el número de víctimas podría seguir aumentando en las próximas horas, a medida que se acceda a zonas que permanecen incomunicadas. Las autoridades nepalesas declararon emergencia en varios distritos y pidieron colaboración a la comunidad internacional.
Aunque no hay argentinos reportados entre las víctimas o rescatados, Cancillería sigue de cerca la situación de los connacionales que pudieran estar en la zona por turismo o trabajo. Nepal es un destino popular entre viajeros argentinos por sus montañas y rutas de trekking.
Las inundaciones en Nepal vuelven a poner en evidencia la vulnerabilidad de países en desarrollo frente a fenómenos climáticos extremos, que se han vuelto más frecuentes en los últimos años.