Dorothy Boggess y Velma Long, dos amigas de 109 años que revelan su secreto de longevidad
Amigas desde la Segunda Guerra Mundial, Dorothy Boggess y Velma Long comparten una amistad que supera el siglo y revelan qué las mantiene activas y unidas a los 109 años.
Dorothy Boggess y Velma Long tienen 109 años cada una y siguen sorprendiéndose de poder contarlo. Las dos mujeres, residentes de Estados Unidos, mantienen una amistad que comenzó durante la Segunda Guerra Mundial y que hoy se presenta como uno de los lazos más duraderos que se conozcan.
Ambas se conocieron en la década de 1940 mientras trabajaban en una fábrica de aviones en Kansas City. En ese entonces, el país estaba inmerso en el esfuerzo bélico y las jóvenes colaboraban en la producción de material para las fuerzas armadas. Aquel encuentro casual derivó en una conexión que resistió el paso de las décadas, los cambios sociales y las pérdidas personales.
Ahora, con más de un siglo de vida, las dos amigas siguen viéndose y hablando con regularidad. En una reciente entrevista, coincidieron en que lo más asombroso es “que todavía estemos funcionando”, una frase que resume su vitalidad a pesar de la edad avanzada. Ambas conservan buena memoria, sentido del humor y la capacidad de disfrutar pequeñas rutinas diarias.
El secreto de su longevidad compartida parece radicar en varios hábitos sencillos pero consistentes. Mantienen una dieta equilibrada, realizan actividad física ligera de manera habitual y, sobre todo, preservan el contacto social. La amistad entre Dorothy y Velma se convirtió en un pilar emocional que las acompañó en momentos difíciles, desde el fin de la guerra hasta la actualidad.
Expertos en gerontología señalan que las relaciones duraderas como la de ellas contribuyen de forma significativa al bienestar en la tercera edad. El apoyo mutuo, la risa compartida y la posibilidad de recordar anécdotas juntas actúan como un factor protector tanto para la salud mental como para la física.
A lo largo de sus 109 años, Dorothy y Velma vivieron cambios históricos profundos: desde la posguerra y el boom económico hasta la era digital. Sin embargo, lo que más destacan es la importancia de mantener la curiosidad y no aislarse. “Nos llamamos seguido y nos visitamos cuando podemos”, comentaron. Ese vínculo afectivo parece ser el verdadero motor de su vitalidad.
Aunque cada una tiene su propia historia familiar y sus particularidades, coinciden en recomendar evitar el estrés innecesario, dormir bien y disfrutar de la compañía de seres queridos. Su caso se suma a otros ejemplos de centenarios que destacan el rol de las conexiones humanas por encima de cualquier suplemento o dieta milagrosa.
En un mundo cada vez más acelerado, la historia de Dorothy Boggess y Velma Long invita a reflexionar sobre el valor de cultivar amistades a largo plazo y cuidar la salud de manera integral. A sus 109 años, siguen siendo un ejemplo de que la longevidad no solo se mide en años, sino en la calidad de los lazos que se construyen a lo largo de la vida.