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Marcha en Balvanera por la reincorporación de Araceli Pintos: denuncian represión policial

Trabajadores del subte, delegados y organizaciones marcharon este jueves frente a las oficinas de Emova y SBASE para exigir la vuelta de la exempleada que denunció acoso. Hubo operativo policial y denuncias de agresión a un adolescente.

Publicado el 21 de agosto de 2026, 03:40 hs

Bombo de cuero y madera con su palillo, multitud desenfocada detrás

Si hoy pasaste por Balvanera o Almagro, es probable que te hayas encontrado con cortes de calle. Este jueves 21 de agosto por la tarde, trabajadores del subte, delegados gremiales y organizaciones de izquierda se movilizaron para pedir la reincorporación de Araceli Pintos, una exempleada de Emova que fue despedida tras denunciar acoso por parte de un policía de la Ciudad.

La protesta arrancó en la esquina de Agüero y Bartolomé Mitre y se trasladó hasta Rivadavia y Sánchez de Bustamante, justo en el límite entre Balvanera y Almagro. En el lugar se montó un importante operativo policial con un cordón que interrumpió el tránsito por varios minutos. Los manifestantes denunciaron episodios de violencia y, según videos que circulan, hubo forcejeos en la esquina.

Uno de los hechos más graves señalados fue la agresión a un adolescente de 15 años. La legisladora porteña del Frente de Izquierda, Alejandrina Barry, afirmó que el chico salía de la escuela cuando un efectivo lo golpeó en el hombro y le roció gas pimienta en la cara. El joven tuvo que esperar asistencia médica en el lugar.

Barry cuestionó el operativo y responsabilizó políticamente al Gobierno de la Ciudad por el accionar policial. “Mientras reclamábamos por la reincorporación de Araceli, se reprimió a los vecinos y a un pibe que ni siquiera participaba de la marcha”, dijo.

El caso de Pintos arrastra varios meses de conflicto. Los trabajadores sostienen que el despido fue una represalia por haber denunciado acoso sexual y laboral en una estación del subte. Organizaciones feministas y sociales acompañan el reclamo y consideran que la medida fue discriminatoria.

Desde Emova, en cambio, explican que Pintos estaba en período de prueba y que la decisión de no efectivizarla se debió a “reiterados incumplimientos en sus tareas”. La empresa afirma que cumplió con todas las instancias administrativas antes de desvincularla.

El conflicto ya generó distintas medidas de fuerza: aperturas de molinetes en estaciones de las líneas B, C y D, y varias movilizaciones desde el año pasado. En junio se realizó una audiencia judicial en la causa que Pintos inició contra la concesionaria, donde se reclama la nulidad del despido y su reincorporación.

La marcha de este jueves se enmarca en un reclamo que, según los delegados, no se resuelve ni con las explicaciones de la empresa ni con los operativos policiales. Vecinos de la zona, que ya están acostumbrados a este tipo de protestas, piden que el conflicto se resuelva de una vez para no seguir afectando el tránsito y el servicio en el subte.

Hasta el momento, ni Emova ni Subterráneos de Buenos Aires informaron novedades sobre una posible solución al caso. La causa judicial sigue su curso y los trabajadores anunciaron que continuarán con las medidas si no hay respuestas.

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