Murió Luis Puenzo, el director argentino que ganó el Oscar con 'La historia oficial'
El cineasta falleció a los 79 años tras una larga enfermedad. Su película de 1985 se convirtió en un ícono del cine nacional y el único film argentino en llevarse el Oscar a Mejor Película Extranjera.
El cine argentino perdió a uno de sus grandes referentes. Luis Puenzo, director y guionista de 'La historia oficial', falleció este martes a los 79 años en Buenos Aires tras una larga enfermedad, según confirmó su familia.
Puenzo nació en 1946 y comenzó su carrera en los años 70 con documentales y cortos. Pero fue en 1985, con 'La historia oficial', cuando alcanzó la fama mundial. La película, protagonizada por Norma Aleandro y Héctor Alterio, abordaba el drama de los desaparecidos durante la dictadura militar. Se convirtió en el primer y único film argentino en ganar el Oscar a Mejor Película Extranjera.
Además del Oscar, la cinta se llevó el Globo de Oro y múltiples premios en festivales internacionales. En Argentina marcó un antes y un después: fue una de las primeras producciones que se animó a tratar el tema de los desaparecidos en plena transición democrática.
'La historia oficial' no solo contó una historia personal –una mujer de clase media que descubre que su hija adoptiva podría ser hija de desaparecidos–, sino que reflejó el dolor colectivo de un país que empezaba a mirar hacia atrás. El guion, escrito por Puenzo junto a Aída Bortnik, se basa en hechos reales y testimonios de la época.
Tras ese éxito, Puenzo dirigió otras películas como 'La peste' (1992), basada en la novela de Albert Camus, y 'El amante' (1992), una coproducción con Francia. También incursionó en series de televisión y siguió trabajando en proyectos documentales.
En los últimos años se había mantenido más alejado de los sets, pero su legado sigue presente. 'La historia oficial' todavía se proyecta en escuelas y universidades como herramienta para enseñar sobre los años de plomo.
Desde el INCAA y distintas instituciones culturales ya expresaron sus condolencias. El mundo del cine argentino lo despide como uno de los directores que logró poner al país en el mapa de Hollywood sin perder la esencia local.
Para muchos, Puenzo no solo ganó un Oscar: ayudó a que una generación entera pudiera hablar de lo que había pasado. Su muerte cierra un capítulo importante del cine nacional, pero sus películas siguen siendo referencia obligada.