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Reforma en departamento centenario de Belgrano para una familia de tres

La arquitecta Carolina Maciel reconfiguró la planta y renovó el interior de un inmueble de principios de siglo en Belgrano con materiales nobles, adaptándolo a las necesidades de una pareja con un hijo.

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Reforma en departamento centenario de Belgrano: modernidad para una familia de tres
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Un departamento ubicado en un edificio centenario del barrio de Belgrano fue objeto de una reforma integral a cargo de la arquitecta Carolina Maciel. El objetivo principal fue adaptar los espacios a la vida de una familia compuesta por tres personas, incorporando funcionalidad y un estilo interior fresco sin perder la esencia de la construcción original.

La intervención principal consistió en la reconfiguración de la planta. Se modificaron tabiques y se optimizaron los flujos para generar ambientes más abiertos y adecuados a las rutinas actuales de una pareja con un hijo pequeño. Según la arquitecta, el desafío fue equilibrar la preservación de los materiales nobles originales con la introducción de soluciones contemporáneas.

Los materiales de la época, como pisos de pinotea, molduras y herrajes originales, fueron conservados y destacados. A ellos se sumaron elementos de diseño actual: una cocina integrada con isla, baños actualizados con sanitarios de líneas simples y una paleta de colores neutros que aporta luminosidad y amplitud.

El living comedor se convirtió en el corazón del hogar. La reforma permitió ganar metros útiles mediante la eliminación de divisiones innecesarias, lo que facilita la convivencia diaria y el juego del niño. Los muebles elegidos combinan piezas de diseño contemporáneo con algunos clásicos heredados, creando un ambiente cálido y práctico.

Los dormitorios también fueron repensados. El principal cuenta con un vestidor integrado y el cuarto del hijo incorpora soluciones de almacenamiento que optimizan el espacio reducido típico de las construcciones de principios del siglo XX. La iluminación artificial fue cuidadosamente planificada para complementar la luz natural que ingresa por los ventanales altos originales.

En el balcón, se creó un pequeño sector de estar al aire libre con plantas y mobiliario resistente, un plus muy valorado en departamentos porteños. La obra respetó las normas de patrimonio edilicio del barrio de Belgrano, lo que implicó coordinar con autoridades de la Ciudad de Buenos Aires.

La reforma, finalizada recientemente, demuestra cómo es posible actualizar un inmueble histórico sin resignar su carácter. Carolina Maciel logró que la vivienda responda a las necesidades actuales de confort, conectividad y flexibilidad familiar manteniendo el alma de la construcción centenaria.

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