El primer cara a cara de Argentina con Brasil en EE.UU. y el faltazo de Lula al viaje de Milei
Los cancilleres Quirno y Vieira se verán este viernes en la reunión del G20 en Atlanta. Milei viajará a la Cumbre Iberoamericana de Madrid, pero Lula no asistirá y Brasil estará representado por su canciller.
Los cancilleres Pablo Quirno y Mauro Vieira coincidirán este viernes 30 y sábado 31 de octubre en Atlanta, Estados Unidos, durante la reunión de ministros de Relaciones Exteriores del G20. Se trata del primer cruce diplomático directo entre los gobiernos de Javier Milei y Luiz Inácio Lula da Silva desde que Flávio Bolsonaro salió de Brasil por Puerto Iguazú.
La agenda oficial del encuentro, que prepara la cumbre de líderes que Donald Trump encabezará en 2026 en Miami, se centra en cooperación económica, seguridad, crisis geopolíticas que afectan energía, alimentos y cadenas de suministro. En la Cancillería argentina no trascendió si el caso Bolsonaro formará parte de las conversaciones bilaterales en los márgenes, aunque por ahora no está prevista una reunión formal entre ambos funcionarios.
Este será solo el primer round. La semana siguiente, del 4 y 5 de noviembre, se desarrollará en Madrid la 30° Cumbre Iberoamericana de Jefas y Jefes de Estado. Milei confirmó su presencia, pero Lula no asistirá y Brasil volverá a estar representado por su canciller Vieira. De esta manera, el Presidente argentino evitará un cara a cara directo con su par brasileño.
Desde el Gobierno brasileño explicaron que la ausencia de Lula se debe a motivos de agenda. La cumbre, presidida por el rey Felipe VI, también presenta otras tensiones para Milei: el anfitrión político será Pedro Sánchez, a quien el mandatario argentino había calificado de “ladrón corrupto” en su última visita a España hace dos semanas.
En el oficialismo argentino esperan que la escalada de tensiones con Brasil pierda intensidad en los próximos días. Fuentes cercanas al Gobierno resumieron que “hay que resistir hasta que llegue el Papa”. León XIV arribará al país el domingo 8 de noviembre desde Montevideo y se reunirá ese mismo día con Milei en la Casa Rosada.
Mientras tanto, el jefe de Gabinete, Diego Santilli, deberá defender la posición oficial sobre el paso de Bolsonaro por Argentina en el Congreso durante noviembre. Este jueves en Rosario ya adelantó la postura: “Entró por Migraciones, no tenía impedimentos de Interpol. Esa es la conclusión clara”.
Santilli deberá ampliar esas explicaciones ante el Senado el 18 de noviembre, tras el impulso del bloque justicialista. En Diputados, la oposición presentó pedidos de interpelación para Santilli, la ministra de Seguridad Alejandra Monteoliva y el propio canciller Quirno, además de reclamar un reconocimiento público al triunfo electoral de Lula.
La relación bilateral se encuentra en uno de sus puntos más bajos. Brasil rebajó el vínculo al nivel de encargados de negocios en agosto tras los cruces públicos entre Milei y Lula, y la Argentina sigue siendo el único país sudamericano que no reconoció formalmente la reelección del líder del PT.
En las últimas horas, Lula agradeció públicamente el saludo de Mauricio Macri y recordó “los tiempos en que las diferencias circunstanciales entre nuestros países se discutían y resolvían de manera civilizada y republicana”.
Para el bolsillo y las familias, estos cruces diplomáticos pueden tener impacto indirecto: una relación tensa con Brasil, principal socio comercial, suele complicar el flujo de exportaciones de carne, soja y otros productos clave que terminan influyendo en los precios internos y en el ingreso de dólares.