Milei busca contener el conflicto con Reino Unido por las declaraciones de Villarruel sobre Malvinas
El Presidente avaló el reclamo de soberanía de los jugadores de la selección pero criticó errores de la vicepresidenta. Cancillería bajó el tono pese al pedido británico de sanciones a la FIFA, mientras Victoria Villarruel volvió a referirse a la propiedad privada en las islas.
El presidente Javier Milei intentó este martes contener el conflicto diplomático con el Reino Unido generado por las declaraciones de la vicepresidenta Victoria Villarruel sobre las Islas Malvinas, sin dejar de lado el histórico reclamo de soberanía argentina.
Fuentes de la Casa Rosada confirmaron que Milei avaló el mensaje de los jugadores de la selección nacional, quienes días atrás expresaron su reclamo por la soberanía argentina sobre el archipiélago, pero apuntó contra “ciertos errores” cometidos “desde una posición de responsabilidad”. El mensaje fue interpretado como una crítica velada a Villarruel, quien había publicado un comunicado desde las islas en el que cuestionaba la postura británica.
Desde la Cancillería argentina se buscó bajar el perfil del incidente pese al pedido formal del gobierno británico de que la FIFA sancione a los jugadores de la selección por “incitación al odio”. El comunicado emitido por la vicepresidenta durante su visita a Malvinas generó malestar en Londres, que lo consideró una provocación.
Villarruel, por su parte, volvió a referirse al tema en las últimas horas mediante un nuevo gesto vinculado a la propiedad privada. La vicepresidenta recordó que existen derechos de propiedad sobre tierras en las islas que deben ser respetados, una posición que ya había expresado en el pasado y que generó polémica en sectores del arco político.
El episodio se da en un momento de tensión entre ambos países, aunque fuentes diplomáticas argentinas aseguraron que el gobierno busca evitar una escalada que pueda afectar las relaciones comerciales o de cooperación en otros ámbitos. “El reclamo por Malvinas es indeclinable, pero debe hacerse con responsabilidad institucional”, indicaron las mismas fuentes.
Desde el entorno de Villarruel defendieron su derecho a expresarse sobre la causa Malvinas, recordando que la vicepresidenta es hija de un militar que participó en la guerra de 1982. “No se trata de una provocación, sino de defender la soberanía y la memoria de los caídos”, afirmaron.
La FIFA aún no se pronunció sobre el pedido británico de sanciones. En tanto, el gobierno argentino mantiene el diálogo abierto con el Reino Unido en temas como el vuelo a las islas y la explotación de recursos naturales en el Atlántico Sur, sin que este incidente haya interrumpido las conversaciones técnicas.
El comunicado original de Villarruel desde Malvinas había sido publicado en sus redes sociales y rápidamente recogido por medios británicos, lo que generó repercusiones en la prensa de ese país. La vicepresidenta había señalado que “los kelpers no son víctimas” y que “la soberanía argentina sobre las islas es innegociable”.
Milei, en su habitual estilo, optó por una posición intermedia: respaldar el fondo del reclamo pero marcar límites en las formas. Según pudo confirmar este medio, el Presidente habría mantenido una conversación privada con Villarruel para coordinar la estrategia comunicacional de aquí en adelante.
La causa Malvinas sigue siendo uno de los temas que más une a los argentinos más allá de las diferencias políticas. Sin embargo, episodios como este muestran las dificultades que enfrenta el gobierno para manejar un tema sensible tanto en el plano doméstico como internacional.