Milei vuelve al Council of the Americas en el momento más tenso con el Círculo Rojo
El Presidente hablará este jueves en el hotel Alvear ante empresarios y líderes que hoy miran con mayor distancia su gestión. Repasará el ajuste fiscal y su modelo de crecimiento en un auditorio que ya no aplaude con el mismo entusiasmo.
Este jueves, pasado el mediodía, Javier Milei regresará al hotel Alvear para cerrar el Council of the Americas, uno de los eventos obligados del Círculo Rojo argentino.
El año pasado, en el mismo salón, el entonces candidato había elogiado a los presentes como “héroes” y “benefactores sociales”, diferenciándolos de los “empresaurios prebendarios”. Meses después, ya como Presidente, volvió para defender el “mayor ajuste fiscal de la historia” y pedirles que inviertan: “¡Vamos, háganlo!”. Los aplausos llegaron, aunque no fueron tan efusivos como en la primera visita.
Hoy el contexto es distinto. La relación entre el Presidente y el sector empresario atraviesa uno de sus momentos más fríos desde que asumió. Varios actores del mundo corporativo se quejan en privado de la falta de señales claras para la inversión, de la licuación de tarifas y contratos, y del impacto de la recesión en sus balances.
En números: la economía acumuló en los primeros siete meses de 2026 una caída del PBI cercana al 3,5% según estimaciones privadas, mientras que el consumo masivo sigue deprimido. Para el comerciante de Once que tiene que pagar alquiler en dólares y sueldos en pesos, el “milagro argentino” del que habla Milei se siente más como una espera larga que como un despegue.
Milei llega con la intención de repasar los hitos de su gestión: superávit fiscal primario sostenido, baja de la inflación mensual y acumulación de reservas. También explicará su visión de largo plazo sobre el modelo de crecimiento basado en la apertura, la desregulación y la eliminación de privilegios.
Sin embargo, el verdadero test del discurso no estará en los datos que presente, sino en la recepción. Se trata de recuperar el fervor de un auditorio que, según fuentes cercanas al evento, asiste con expectativa moderada y muchas preguntas sobre el timing de la salida de la recesión y la estabilidad cambiaria.
“El Presidente es un experto en la materia, con o sin dinero”, ironizan en el sector. La frase resume el clima: respeto por el diagnóstico técnico, pero creciente impaciencia por los resultados concretos en la actividad.
Para el bolsillo del argentino común, lo que pase en ese salón importa poco en lo inmediato. Pero para las empresas que deciden si contratan, invierten o postergan, el tono y los anuncios (o la ausencia de ellos) pueden ser la diferencia entre seguir esperando o empezar a mover ficha.
Milei sabe que está ante una audiencia que ya no lo ve como el outsider disruptivo sino como el Presidente que lleva más de un año y medio gestionando. El desafío es volver a cautivar a aquellos que perdieron el fervor inicial o, directamente, comenzaron a buscar otras alternativas.
El discurso se dará en un contexto de alta sensibilidad: la relación con el establishment atraviesa su punto más tenso desde diciembre de 2023. Veremos qué tan fuertes serán los aplausos esta vez.