Política

Presupuesto 2027: cortocircuitos por cambios en la ley de Discapacidad

El Gobierno incluyó en el Presupuesto modificaciones a la ley de Discapacidad que habían sido rechazadas por sus aliados. La decisión generó desconcierto entre los libertarios y rompió puentes con socios clave.

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Recinto legislativo con bancas de madera vacías en semicírculo
(CC BY 4.0 — libre difusión con atribución a Q Company)

El proyecto de Presupuesto 2027 que el Gobierno envió al Congreso incluyó modificaciones a la ley de Discapacidad que ya habían sido presentadas meses atrás y rechazadas por aliados clave. La movida generó un fuerte cortocircuito en las negociaciones y dejó descolocados incluso a sectores dentro del oficialismo libertario.

Según s cercanas a las conversaciones, la Casa Rosada venía trabajando en un acuerdo con bloques dialoguistas a través de un proyecto paralelo que iba en sentido contrario a las reformas ahora incluidas en el Presupuesto. La inclusión sorpresiva de esos cambios rompió los puentes construidos hasta el momento y generó una “descoordinación total”, según definieron desde ambos lados.

Las modificaciones en cuestión habían sido rechazadas en instancias previas por aliados que consideraron que afectaban derechos adquiridos de las personas con discapacidad. A pesar de eso, reaparecieron en el texto del Presupuesto Nacional para el ejercicio 2027, lo que complicó el camino de aprobación en Diputados.

En el oficialismo reconocen en privado que la decisión no fue bien comunicada internamente. Varios legisladores libertarios se enteraron de la inclusión al mismo tiempo que los bloques aliados, lo que generó malestar dentro de la propia bancada. “Estábamos cerca de un acuerdo y esto lo tiró todo para atrás”, admitió un diputado con acceso directo a las negociaciones.

El tema de la discapacidad es sensible tanto en el Congreso como en la opinión pública. Las organizaciones representativas ya manifestaron su preocupación por los cambios propuestos, que según ellas podrían implicar recortes o modificaciones en los criterios de certificación y prestaciones.

Desde el Ejecutivo sostienen que las reformas buscan ordenar el sistema y hacerlo más sustentable, pero admiten que el timing de su inclusión en el Presupuesto no fue el ideal. Ahora deberán reconstruir diálogo con los bloques que se sienten desairados y explicar por qué se optó por esta vía en lugar de seguir negociando el proyecto paralelo.

El Presupuesto 2027 se presenta como una de las piezas centrales del año legislativo. Su tratamiento en comisiones comenzará en las próximas semanas y, tal como están las cosas, el capítulo de Discapacidad promete ser uno de los más conflictivos. El Gobierno necesitará reconstruir consensos si quiere evitar que este cortocircuito se transforme en un obstáculo mayor para la aprobación del proyecto completo.

En números, el área de discapacidad representa una partida significativa dentro del gasto social. Cualquier modificación en los criterios de asignación o en los montos proyectados genera impacto directo en miles de familias que dependen de esas prestaciones. Por eso, el debate no es solo político: también es económico y social.

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