A 15 años de la muerte de Facundo Cabral: sus frases, canciones y el cambio de último momento que selló su
El 9 de julio de 2011 una balacera en Guatemala terminó con la vida de Facundo Cabral. No era el objetivo, pero un cambio de último momento en su itinerario lo puso en la mira. Recordamos sus frases y canciones más recordadas.
Han pasado 15 años desde aquella madrugada del 9 de julio de 2011 en que Facundo Cabral fue asesinado en un confuso episodio en Ciudad de Guatemala. El cantautor argentino, de 74 años, no era el blanco de la balacera. Un cambio de último momento en el vehículo que lo trasladaba lo convirtió en víctima colateral de un ajuste de cuentas entre narcotraficantes.
Esa noche, después de un recital en el Teatro Nacional, Cabral se dirigía al aeropuerto junto a su manager y dos músicos guatemaltecos. En lugar de viajar en el vehículo original, aceptó subirse a la camioneta blindada de un empresario local que se ofreció a llevarlo. Esa decisión improvisada terminó siendo fatal: sicarios que perseguían al dueño del auto abrieron fuego contra el convoy en una avenida de la zona 13. Cabral recibió varios impactos y murió horas después en el hospital.
El episodio generó conmoción en toda Latinoamérica. Las autoridades guatemaltecas confirmaron que el ataque estaba dirigido contra el empresario narcotraficante Haroldo Rocha, quien también falleció en el tiroteo. El cantor, ajeno a cualquier conflicto, quedó en medio de una guerra que no le pertenecía.
Las canciones que marcaron una época
Facundo Cabral se había convertido en un referente de la trova latinoamericana con temas que mezclaban poesía, protesta y espiritualidad. “No soy de aquí ni soy de allá”, grabada en 1971, sigue siendo su himno más universal. La canción, que habla de no tener patria ni bandera, se convirtió en un emblema para generaciones que se sentían ciudadanos del mundo.
Otro clásico es “No te rindas”, un poema musical que se recita en escuelas y terapias. “No te rindas, por favor no te rindas, aunque el frío queme, aunque el miedo muerda”, dice uno de sus fragmentos más compartidos. También “Pedro Nadie”, “Los hermanos” y “Mundo lejano” forman parte de un cancionero que sigue sonando en radios y playlists.
Frases que siguen vigentes
Cabral era tan conocido por sus letras como por sus reflexiones habladas. Muchas de ellas se viralizaron antes de que existiera internet. “La vida es lo que uno va dejando por el camino mientras uno corre detrás de lo que cree que es la vida”, es una de las más repetidas. Otra: “Si no estás en paz con tu conciencia, no vas a estar en paz en ningún lado”.
También marcó a muchos con su visión sobre la vejez y la muerte: “Yo no me estoy muriendo, me estoy yendo”. O aquella que definía su filosofía: “El éxito es lo que uno hace con lo que uno tiene, no lo que uno tiene”.
Un artista que vivió como predicaba
Nacido en La Plata en 1937, Cabral tuvo una infancia dura marcada por la pobreza y la ausencia de su padre. Empezó a tocar la guitarra en barrios humildes y pronto se ganó la vida como cantor en bodegones. Su relación con la mística y lo espiritual lo llevó a recorrer el mundo sin lujos, durmiendo en casas de amigos y rechazando contratos millonarios que exigían cambiar su mensaje.
A los 15 años de su partida, su figura sigue presente en homenajes, recitales y hasta en murales de distintas ciudades argentinas. En Guatemala, el lugar donde cayó baleado se convirtió en sitio de peregrinación para algunos admiradores.
Sus canciones y frases continúan circulando en redes y en boca de gente que, sin haberlo visto en vivo, se siente interpelada por su forma de ver la existencia. Aquel cambio de último momento que lo puso en la camioneta equivocada sigue siendo uno de los hechos más absurdos y dolorosos de la historia de la música popular latinoamericana.
Si querés volver a escucharlo, hoy podés poner “No soy de aquí ni soy de allá” o leer alguna de sus entrevistas. Cabral sigue hablando, aunque ya no esté.