AySA podrá cortar el agua por falta de pago: qué cambia con el nuevo marco normativo
El Ente Nacional de Regulación del Agua y la Saneamiento (ENRESS) aprobó modificaciones que habilitan el corte del servicio por deudas. Analizamos qué implica para los usuarios y el camino hacia una posible privatización.
Si recibís una boleta de AySA y no llegás a pagarla, desde ahora la empresa podrá cortarte el servicio. El Ente Nacional de Regulación del Agua y la Saneamiento (ENRESS) aprobó un nuevo marco regulatorio que habilita esta medida, algo que no estaba permitido hasta ahora de manera directa.
La resolución, publicada en el Boletín Oficial, modifica el régimen de prestación de los servicios públicos de agua potable y desagües cloacales. Según el texto, se habilita el corte por falta de pago luego de un proceso de intimación y cuando la deuda supere determinados umbrales. La medida llega en medio de un contexto de aumento de tarifas y de un debate abierto sobre el futuro de AySA, que muchos interpretan como un paso previo a su posible privatización.
Qué dice exactamente la nueva norma
Hasta ahora, AySA tenía limitaciones para interrumpir el suministro de agua por deudas. El argumento era que se trataba de un servicio esencial y que el corte podía afectar la salubridad pública. Con el nuevo esquema, la empresa podrá proceder al corte una vez que haya notificado fehacientemente al usuario, le haya dado un plazo para regularizar la situación y, en caso de no pago, ejecute la medida.
Desde el ENRESS explicaron que la idea es “incentivar el cumplimiento de las obligaciones” y mejorar la sustentabilidad del sistema. Según datos oficiales, la morosidad en algunos barrios del Gran Buenos Aires supera el 30%. Sin embargo, se mantiene la prohibición de corte en casos de usuarios vulnerables o cuando el servicio sea indispensable para la salud.
El contexto de las tarifas y la morosidad
En los últimos meses, las boletas de AySA subieron de manera significativa. El aumento acumulado en 2024 ya supera el 150% en algunos casos, atado a la inflación y a la quita de subsidios. Para muchos hogares del conurbano, que viven con sueldos que no alcanzan, pagar el servicio se volvió más complicado.
Vecinos de zonas como Lanús, Lomas de Zamora y San Martín vienen reclamando en grupos de WhatsApp y en redes por los montos. “Es el mismo servicio de siempre pero la boleta ya no entra en el presupuesto”, contó una vecina de Villa Ballester que prefiere no dar su nombre. El nuevo marco normativo llega justo cuando muchas familias acumulan dos o tres boletas sin pagar.
El camino hacia la privatización
El gobierno nacional viene impulsando una revisión profunda de las empresas estatales. En el caso de AySA, que abastece a más de 10 millones de personas en el AMBA, el Ejecutivo analiza distintas opciones, entre ellas la concesión a privados. El nuevo régimen de cortes se lee en ese marco: una empresa más “sana” financieramente resulta más atractiva para eventuales inversores.
Desde el Ministerio de Infraestructura aseguran que no hay una decisión tomada y que el objetivo principal es garantizar la prestación del servicio. Sin embargo, en los pasillos de la política porteña y bonaerense el tema se discute como un posible primer paso hacia la salida del Estado.
Qué pueden hacer los usuarios
Si tenés deuda con AySA, lo primero es chequear el monto exacto en la app o en la web de la empresa. El nuevo esquema obliga a que haya una intimación previa, generalmente por carta documento o notificación electrónica. Una vez recibida, hay un plazo (que suele ser de 10 a 15 días) para pagar o acordar un plan de facilidades.
Desde defensores del pueblo y asociaciones de usuarios recomiendan no esperar al último momento. Si la situación económica es complicada, se puede pedir una refinanciación antes de que llegue la notificación de corte. Además, el ENRESS mantiene un canal de reclamos para casos donde el corte pueda afectar a personas enfermas, niños o adultos mayores.
Qué falta y qué se viene
La resolución del ENRESS todavía debe ser reglamentada en algunos puntos operativos. Por ejemplo, cómo se aplicará en edificios de departamentos, cómo se notificará a usuarios que no tienen contacto digital y qué pasa con las deudas anteriores al nuevo marco.
Mientras tanto, en los barrios más alejados del conurbano el temor es que los cortes terminen afectando a los que menos pueden pagar. El agua, para muchos, no es solo un servicio: es una necesidad básica. El nuevo esquema busca equilibrar las cuentas de AySA, pero el desafío será que ese equilibrio no deje sin agua a miles de familias que hoy ya están ajustando el gasto en comida y transporte.
Si vas a recibir una boleta alta este mes, guardá el comprobante de pago y consultá en la página de AySA antes de que se acumule. Como siempre en estos temas, la información temprana evita problemas mayores.