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Conrado Estol: el cambio de horario de sueño entre semana y fin de semana aumenta el riesgo de depresión

El neurólogo explicó cómo las diferencias en los horarios de descanso afectan la salud mental y generan inflamación. Un estudio de biopsia muscular en jóvenes que durmieron poco mostró marcadores elevados de lesión celular.

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Conrado Estol: el cambio de horario de sueño entre semana y fin de semana aumenta el riesgo de depresión
La Nacion

El neurólogo Conrado Estol advirtió sobre los efectos negativos que genera el cambio de horario de sueño entre los días de semana y el fin de semana. Según el especialista, esta práctica habitual en muchas personas aumenta el riesgo de depresión y otros problemas de salud.

Durante una entrevista, Estol detalló que el organismo no tolera bien las variaciones abruptas en los ciclos de descanso. “El cambio de horario de sueño entre días de semana y fin de semana aumenta el riesgo de depresión”, señaló el experto. Esta desincronización, conocida como jet lag social, afecta el ritmo circadiano y puede tener consecuencias a corto y largo plazo.

El médico hizo referencia a un estudio realizado con biopsias musculares en jóvenes que durmieron pocas horas. Los resultados mostraron un cambio significativo con aumento de todos los marcadores de inflamación y lesión celular. Estas alteraciones biológicas podrían explicar, al menos en parte, el mayor riesgo de trastornos del ánimo.

La recomendación principal del neurólogo es mantener horarios regulares de sueño todos los días de la semana. Acostarse y levantarse aproximadamente a la misma hora ayuda a estabilizar el reloj interno del cuerpo y reduce la posibilidad de sufrir síntomas depresivos.

Estol también recordó que dormir menos de lo necesario de forma habitual genera un estado proinflamatorio que impacta no solo en el cerebro sino en todo el organismo. La falta de sueño continuo afecta la consolidación de la memoria, la regulación emocional y el sistema inmunológico.

En un contexto donde el estrés laboral y las pantallas antes de dormir son comunes, el mensaje del especialista busca concientizar sobre la importancia de priorizar un descanso de calidad. Mantener rutinas estables de sueño se presenta como una medida sencilla pero efectiva para cuidar la salud mental.

Los expertos coinciden en que los adultos necesitan entre siete y nueve horas de sueño por noche. Cuando esta cantidad no se respeta o se modifica drásticamente los fines de semana, el cuerpo paga un costo que puede traducirse en mayor irritabilidad, cansancio diurno y, con el tiempo, mayor vulnerabilidad a la depresión.

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