Facundo Moyano rompió el silencio: negó consumo de drogas y explicó el paro cardíaco de su novia
El exdiputado nacional se refirió por primera vez al incidente con Candela Arizaga. Desmintió acusaciones de violencia de género y privación de la libertad.
El ex diputado nacional Facundo Moyano se pronunció por primera vez sobre el escándalo que lo involucró junto a su pareja, Candela Arizaga. En declaraciones públicas, el hijo del líder camionero negó rotundamente el consumo de drogas y detalló las circunstancias médicas que rodearon el episodio.
Moyano aseguró que no consume sustancias ilícitas y explicó que su novia sufrió un paro cardíaco, lo que derivó en la intervención médica y posterior difusión del caso. Según sus palabras, en ningún momento se registraron situaciones de violencia de género ni privación de la libertad, desmintiendo así las versiones que circularon en los últimos días.
El hecho generó gran repercusión en los medios y en las redes sociales, donde se multiplicaron las especulaciones. El ex legislador, que hasta ahora había guardado silencio, decidió salir a aclarar su posición para evitar interpretaciones erróneas.
"Quiero ser claro: no consumo drogas y lo que ocurrió con Candela fue un problema de salud grave que requirió atención inmediata", afirmó Moyano en sus primeras declaraciones al respecto. Además, remarcó que tanto él como su pareja se encuentran bien y que el incidente ya quedó en el ámbito privado.
El caso había trascendido tras un llamado al servicio de emergencias y la posterior llegada de ambulancias al domicilio que compartían en la Ciudad de Buenos Aires. Versiones iniciales hablaban de una discusión y posible consumo de estupefacientes, algo que Moyano rechazó de plano.
Desde el entorno del ex diputado indicaron que se trató de un episodio aislado y que no existen denuncias formales en la Justicia. Candela Arizaga, por su parte, no realizó declaraciones públicas hasta el momento.
Este tipo de situaciones suelen generar un fuerte debate social sobre la privacidad de las figuras públicas y la rapidez con la que se difunden informaciones sin confirmar. En este caso, Moyano optó por la transparencia para cerrar el capítulo.