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Macri ovacionado en gala de Vidal, un rodeo en Palermo y la derrota de Rubio

El expresidente reapareció en un evento benéfico en el Hipódromo de Palermo con código cowboy, mientras la noche combinó solidaridad, tensión política y un partido universitario en EE.UU. donde el canciller argentino acompañó a su par norteamericano.

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Macri ovacionado en gala de Vidal, un rodeo en Palermo y la derrota de Rubio
El Cronista

Mauricio Macri reapareció en público en una gala benéfica organizada por la ONG Hacemos!, que lidera María Eugenia Vidal. El evento se realizó en uno de los salones principales del Hipódromo de Palermo y reunió a cientos de personas que hicieron donaciones para mejorar la educación de niños.

Antes de la llegada del expresidente, ya estaba presente Jorge Macri, jefe de Gobierno porteño, quien se retiró antes de que arribara su primo. Esa salida anticipada vuelve a poner sobre la mesa las crecientes diferencias dentro del PRO de cara a 2027.

También se vio a Enrique Sacco, esposo de Vidal, recorriendo el salón y conversando con hinchas de Independiente. El legislador porteño Emmanuel Ferrario, cercano a Horacio Rodríguez Larreta, y José Chatruc, ídolo de Racing, fueron otras de las figuras que animaron la previa.

Cuando Macri ingresó, recibió una ovación de pie. Vidal lo recibió junto a casi todo su ex gabinete bonaerense. El dress code era claro: indumentaria de cowboy. Vaqueros, camisas a cuadros, botas texanas, camperas de cuero y sombreros de ala ancha. Nadie superó el cinturón de Peter Lamelas, embajador estadounidense, que lucía una hebilla con la imagen de Trump besando la bandera americana.

La embajada de Estados Unidos organizó un rodeo en la pista central del Hipódromo. Hubo exhibiciones de destreza ecuestre y acrobacias sobre caballos. Los invitados pudieron probar montar algunos equinos, aunque no todos se animaron. Lilia Lemoine contó que semanas atrás había tenido un problema con una yegua indomable y prefirió no arriesgarse. Juliana Santillán sí respetó el código con un gorro negro del Lejano Oeste.

El cierre estuvo a cargo de Fátima Flórez, quien se presentó caracterizada como Dolly Parton y cantó “Jolene”. Los precios de la cerveza y el vino fueron accesibles, lo que ayudó a que el ambiente se distendiera pese a las tensiones políticas latentes.

En paralelo, el canciller argentino Pablo Quirno participó de una actividad diplomática en Atlanta junto al secretario de Estado norteamericano, Marco Rubio. Tras reuniones del G20, fueron a ver el clásico universitario entre los Florida Gators y los Georgia Bulldogs en el estadio donde la Selección argentina venció a Egipto e Inglaterra en el Mundial.

Rubio es fanático de los Gators (su hijo juega en el equipo), pero los caimanes perdieron 27-8. Quirno, que observó el partido y hasta tomó la pelota ovalada, es un conocido amante del rugby: siguió a sus hijos en el Newman y es seguidor de Los Pumas. Se lo vio sonriente en las fotos oficiales con Rubio, reforzando la sintonía entre ambos gobiernos.

La noche de Halloween terminó siendo de terror para el norteamericano: su equipo cayó y marcha décimo en la tabla. Mientras tanto, en Palermo, la mezcla de solidaridad, nostalgia y rodeo dejó una postal difícil de olvidar para la política argentina.

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