Rifan moto y bicicleta para que su hija de 7 años con hipoacusia vuelva a escuchar
Jazmín Solís, una nena de La Plata, quedó sin audición tras romperse su procesador de implante coclear en la escuela. Sus padres rifan sus únicos medios de transporte para reunir los casi 20 mil dólares que cuesta el dispositivo.
Jazmín Solís tiene 7 años y vive en La Plata. Desde los 3 años cuenta con un implante coclear bilateral que le permite escuchar, comunicarse y desarrollarse como cualquier otra niña. Pero a principios de octubre, un incidente en la escuela le cambió la rutina por completo.
El martes 6 de octubre, en la Escuela N° 11 "Florentino Ameghino" ubicada en 12 y 68, le sacaron la parte externa del procesador (bobina, cable, batería y el procesador mismo). Ocho días después apareció dentro de un inodoro del baño. Como el dispositivo no se puede mojar, quedó inservible. Desde entonces Jazmín no escucha nada.
Sus padres, Eleonora y Lía, tomaron una decisión drástica: rifar la moto Rouser P150 y la bicicleta todoterreno, sus únicos medios de transporte en el día a día. El objetivo es reunir los 19.118 dólares que cuesta el procesador completo, una suma imposible de afrontar para la familia sin ayuda.
Eleonora contó que Jazmín tiene hipoacusia profunda severa bilateral de nacimiento. Realiza rehabilitación auditiva desde los 6 meses y recibió el implante en el Hospital de Niños de La Plata. "Sin su procesador se dificulta muchísimo en el aprendizaje, el lenguaje y el desarrollo del habla", explicó la mamá.
Los implantes cocleares son fundamentales en su vida: le permiten escuchar, comunicarse, aprender y conectarse con el mundo. La rifa tiene 1000 números a $15.000 cada uno, o dos números por $20.000. El primer premio es la moto y el segundo la bicicleta.
Quienes quieran colaborar pueden contactarse a través de la cuenta de Instagram @el.eonora2207 o al teléfono . Allí les darán todos los detalles del sorteo y cómo abonar los números.
"No pedimos solo un aparato, pedimos la oportunidad de que Jazmín pueda seguir escuchando, aprendiendo y disfrutando de todo lo hermoso que tiene por delante", expresó Eleonora.
La familia busca no solo recuperar el dispositivo, sino devolverle a Jazmín la posibilidad de seguir creciendo con las mismas oportunidades que sus compañeros. Mientras tanto, la nena enfrenta días complicados en el colegio y en su rehabilitación sin el procesador que durante cuatro años fue parte esencial de su día a día.