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Verena Mohaupt: «Nos mirábamos la nariz para saber si nos congelábamos»

La alemana Verena Mohaupt sabe mejor que absolutamente nadie que el logro de un viaje está en los preparativos. Especialmente, en el instante lo cual se te ha olvidado no se puede comprar en una tienda a la vuelta de la esquina. Esta mujer intrépida es la jefa de logística de MOSAiC, la expedición científica al Ártico más ambiciosa de todos los tiempos. Terminó el pasado octubre Tras un año en el que estudiosos de 20 países, También del CSIC, se dieron el relevo para viajar a la deriva entre bloques helados en un Sólo rompehielos, el Polarstern. Su objetivo: lograr información decisivos que pronostiquen el cambio climático global. Mohaupt, que avanzó nueve meses a bordo, sabía que no podía desamparar nada al azar. De ella dependía que los científicos sobrevivieran en un Solo infierno blanco en el fin del mundo, con temperaturas terribles de hasta 45º C bajo cero. Supervisó cada detalle A lo largo de años: Desde los grandes equipos Al igual que fresadoras de hielo y vehículos submarinos teledirigidos, a las rígidas medidas de seguridad en contra de el frío y los osos polares. Ha sido electa Al igual que una de las personalidades más influyentes del año por la gaceta «Nature». -¿Cuál se dirigió el mayor problema a la hora de organizar la expedición? -El frío extremo supone grandes desafíos. Muchos equipos no funcionan tan bien Al idéntico que deberían y, por presunto, trabajar en esas condiciones es muy duro. Hicimos muchas pruebas de antemano para prepararnos lo mejor que pudimos. Pero yo diría que la mayor dificultad se dirigió albergar todos los equipos, Porque muchos proyectos diferentes querían traer los suyos. -¿Es posible trabajar a -45ºC? -Por supuesto, todos y cada uno de los estudiosos sabían cómo vestirse adecuadamente y cuáles son los peligros de trabajar en un Solo Ambiente frío. No obstante resguardar unos de otros era una buena medida de seguridad. Por ejemplo, mirábamos si nuestro compañero debía la punta de la nariz blanca, pues es el 1er signo de congelación. Especialmente en condiciones de viento, esto puede acontecer de forma rápida y, A veces, sin darse uno cuenta. -¿Alguien resultó herido? -Tuvimos Múltiples casos de pequeñas congelaciones, Aunque Por fortuna Solo una particular. -¿Cómo era un día normal en el rompehielos? -Teníamos una rutina bastante estricta a bordo. Había una asamblea por la mañana, desayuno, tiempo en el hielo, después almuerzo, tiempo en el hielo, cena, una asamblea por la noche… No obstante era imposible aburrirse pues las roturas, la niebla o los osos polares hacían cada día distinto. -Aislados en el fin del planeta, ¿no surgían disputas? -Como en cualquier situación en la que muchas personas trabajan en estrecha colaboración, la clave es la coordinación. Éramos más de 60 personas deseando elaborar numerosas actividades con un tiempo y recursos limitados… No obstante el aislamiento no es tan esencial. Solamente, no es posible retirarse a casa. -¿Cómo sostenían el ánimo? -Me gusta la vida en el contexto de las expediciones, con muchas otras personas. Es intenso y muy social. Pero Asimismo es esencial poder «entretenerse». He aprendido a darme cuenta de cuándo necesito algo de tiempo para mí. Entonces A mí me voy a leer un libro o algo parecido. -¿Podían salir a pasear por el hielo? -Las actividades en el hielo eran primordialmente para trabajar. Debía haber una vigilancia en el puente y Siempre y en todo momento salíamos en Grupos de al menos dos personas. No obstante, A veces organizábamos pequeños paseos para aquellos que Generalmente trabajaban más en los laboratorios, o solamente para gozar de este magnífico Ambiente. -Ha mencionado los osos polares. ¿Se enfrentaron a alguno? -Tuvimos varias visitas de osos polares por medio de la expedición. Los vigías, que habían realizado un entrenamiento específico, se encargaban de detectarlos a tiempo y asegurarse de que se regresaba a la embarcación de forma segura. Usamos bengalas para ahuyentarlos en el horario se dirigió preciso. -¿Vivió algún instante de pánico? -No, No obstante Antes de salir de Tromsø (Noruega) en septiembre de 2019 sí A mí me asustaba haberme olvidado de empacar algo en realidad fuerte. Por fortuna, ese no viajó la situación. La verdad es que Me dejé alguna cosa, Sin embargo Siempre y en todo momento y en todo momento y en todo momento pudimos improvisar y solucionarlo. -¿Cuál se dirigió el artefacto más extraño que llevó? -Quizás un pequeño embudo, para asegurarme de poder orinar en una botella incluso en el momento estaba vestida con muchas capas de ropa gruesa. Asimismo tuvimos que construir grandes soportes luminosos para las luces de aterrizaje de los helicópteros de ciertos puestos de avanzada. -¿Cómo piensa que la expedición ayudará a conocer el futuro de la Tierra? -Espero que los datos recopilados nos ayuden a entender mejor el sistema climático. Sé que muchos investigadores están trabajando en su análisis a continuación mismo, y estoy en realidad emocionada por conocer sus resultados. -En España sufrimos una ola de frío insólita. ¿Puede darnos algunos consejos para sobrellevarla? -¡Asegúrate de vestirte adecuadamente! Para mí funcionan mejor las capas de ropa, Porque podés quitarte una o poner más si es que es preciso. Utiliza calcetines gruesos y un sombrero, Porque se pierde mucho calor por la cabeza. Y bueno, el chocolate caliente es una de mis soluciones favoritas.