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“Brasil en crisis: El desorden fiscal del Gobierno socialista de Lula”

"Brasil en crisis: El desorden fiscal del Gobierno socialista de Lula"

Brasil bajo el gobierno socialista

El Gobierno socialista liderado por Lula da Silva ha desencadenado una crisis fiscal en Brasil que es comparable a la debacle sanitaria del año 2020. En tan solo unos pocos meses, se ha desechado por completo la herencia fiscal dejada por el expresidente Bolsonaro.

La situación económica del país se vuelve cada vez más preocupante. El Gobierno de Lula ha desequilibrado las arcas del Estado federal en su primer año de gestión y la principal vía de financiamiento ahora es el endeudamiento tanto con el exterior como con el mercado de capitales local.

El déficit financiero del Gobierno brasileño ha alcanzado el 7,49% del PBI al cierre de diciembre del año pasado, sin tener en cuenta a los Estados locales y las municipalidades. Cuando Lula asumió el poder en enero, este mismo déficit se encontraba en el 4,32% del PBI, explicado mayormente por el pago de intereses de la deuda.

La herencia fiscal obliterada

La situación ha cambiado drásticamente en pocos meses. La herencia fiscal dejada por Bolsonaro ha sido prácticamente aniquilada. Mientras que en enero de 2023, Brasil presentaba un superávit primario de casi el 0,6% del PBI, para el mes de diciembre se registró un déficit del 2,43%. En otras palabras, el Gobierno federal no es capaz de financiar ni siquiera sus propios gastos corrientes con recursos genuinos.

A pesar de haberse presentado como “conciliador y moderado” durante su campaña electoral, Lula está llevando a cabo una política fiscal mucho más agresiva e irresponsable en comparación con sus mandatos anteriores. A diferencia de aquellos tiempos, el Presidente de Brasil muestra poco respeto por la disciplina fiscal, ejecutando el déficit más alto desde el estallido de la pandemia en 2020.

El desorden de las finanzas públicas

Aunque los ingresos fiscales se han mantenido estables en relación al producto bruto, las erogaciones federales han aumentado del 22,8% del PBI al 24,7% entre enero y diciembre de 2023. Esta política fiscal irresponsable ha sido el factor desencadenante del desorden en las finanzas públicas.

El socialismo brasileño propone hacer frente, al menos en parte, a los déficits incurridos en 2023 mediante una amplia reforma impositiva que incluye la aplicación de la tasa más alta del Impuesto al Valor Agregado (IVA) en el planeta. Brasil comenzaría a aplicar un gravamen del 25% al 27%, a partir de la unificación de varios impuestos internos.

También se prevé un aumento de los impuestos sobre el patrimonio para personas físicas y empresas, lo cual puede generar distorsiones en la economía. Además, se convalidarían todos los aumentos impositivos llevados a cabo en 2023. El Gobierno ha gravado apuestas, ganancias de capital y combustibles, además de aplicar retenciones temporales a las exportaciones petroleras.

En conclusión, la gestión fiscal del Gobierno socialista de Lula da Silva ha llevado a Brasil a una crisis financiera sin precedentes. La falta de disciplina fiscal y el aumento desmedido de los gastos han provocado un desequilibrio en las arcas públicas. Las medidas propuestas, como la reforma impositiva, podrían generar más distorsiones y afectar aún más la economía del país. Es necesario replantear la política fiscal y buscar soluciones innovadoras para recuperar la estabilidad económica de Brasil.