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Asamblea de Villa Pueyrredón: vecinos que reconstruyen lazos con merendero y juegos callejeros

Un grupo autoconvocado organiza meriendas solidarias, cine debate y la Cumbre de Juegos Callejeros para fortalecer la red comunitaria en el barrio. Buscan ampliar actividades con más voluntarios.

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Asamblea de Villa Pueyrredón: vecinos que reconstruyen lazos con merendero y juegos callejeros
El Barrio — Villa Pueyrredón y barrios vecinos

Si vivís en Villa Pueyrredón y pasás por la estación del ferrocarril Mitre los martes a la tarde, probablemente veas una mesa con café, chocolate y facturas. No es un kiosco ni un evento aislado: es el merendero solidario que mantiene la Asamblea de Villa Pueyrredón, un espacio independiente que busca reconstruir lazos vecinales en el barrio.

El grupo surgió en agosto de 2021 con su primera asamblea en la Plaza de la Estación. Desde entonces, funciona de manera horizontal y sin afiliaciones partidarias. “Porque amamos nuestro barrio y su gente, lo cuidamos”, afirman los vecinos que lo integran. Para ellos, cada actividad apunta a recomponer un tejido social que sienten dañado.

El merendero funciona todos los martes a las 18.30 en la estación Villa Pueyrredón, en sentido a José León Suárez. Voluntarios ofrecen bebidas calientes, jugos y facturas a personas en situación de vulnerabilidad. Pero Hugo, uno de los referentes, aclara que la comida es solo el comienzo: “Es un lugar de encuentro, de contención y de cariño. Muchas personas vienen porque necesitan sentirse escuchadas, vistas y acompañadas”.

La demanda crece semana a semana. Incluso cuando llueve, la cantidad de asistentes no baja. Para los organizadores, eso refleja el deterioro de la situación social. El espacio se sostiene con el compromiso de los voluntarios y las donaciones de vecinos y comercios del barrio: panaderías aportan facturas y pan, mientras otros locales colaboran con vasos, servilletas y guantes descartables.

Además del merendero, la Asamblea organiza otras iniciativas. Una de las más emotivas fue el cine debate con capítulos de El Eternauta, proyectados en el Centro Cultural Nunca Más. La historieta de Héctor Germán Oesterheld y Francisco Solano López, rodada en parte en Saavedra, resuena con el mensaje de “nadie se salva solo” y el héroe colectivo que impulsa el grupo.

También participan de reclamos vecinales más amplios. Este año acompañaron la primera marcha de antorchas en Parque Saavedra, organizada por la Mesa por Derechos Humanos de la Comuna 12 y la Asamblea Interbarrial Parque Saavedra. Asimismo, apoyan la demanda de Urquiza Más Verde para que toda la manzana del Parque Ferroviario Urquiza, en Triunvirato y Roosevelt, sea parquizada.

Una de las propuestas más recientes es la Cumbre de Juegos Callejeros (Cu.Ju.Ca.), que busca recuperar el espacio público con juegos tradicionales. La actividad, que ya cumplió 20 años en el Abasto, llegó a Villa Pueyrredón de la mano de Laura y otros vecinos. Consiste en cortar una calle o usar una plaza para rayuela, embolsados, trompos, baleros, sapo, sogas, talleres y espacios culturales.

“La organización demanda meses de trabajo compartido entre centros culturales, bibliotecas, instituciones, hospitales, vecinos y organismos públicos”, explica Laura. Para este año, la Asamblea ya empezó a convocar a nuevas organizaciones. El encuentro organizativo se realizó a mediados de julio y la nueva edición está prevista para la segunda quincena de octubre, aunque la fecha exacta saldrá de las reuniones abiertas.

El Cu.Ju.Ca. se define en su manifiesto como un “dispositivo recreativo cultural comunitario” que resignifica la calle, fomenta la cooperación y promueve la salud mental a través del juego libre. Para la Asamblea, tanto el merendero como estas actividades forman parte del mismo objetivo: demostrar que la organización barrial es una herramienta concreta para enfrentar las dificultades cotidianas.

Además de sumar voluntarios para los martes, el grupo busca ampliar sus propuestas con talleres de apoyo escolar, manualidades, oficios y salud comunitaria. “Cada uno aporta desde donde puede: regalando tiempo, difundiendo lo que hacemos o simplemente ofreciendo escucha y compañía”, destacan.

Hugo resume el sentimiento del colectivo: “Me gustaría que los merenderos dejaran de existir, porque eso significaría que las necesidades básicas de nuestros vecinos están cubiertas. La salida es colectiva”.

La Asamblea de Villa Pueyrredón sigue abierta a quienes quieran sumarse, colaborar o simplemente acercarse a compartir un momento. Mientras preparan la próxima Cumbre de Juegos Callejeros y mantienen el merendero, los vecinos continúan tejiendo redes en el barrio.

Fuente: El Barrio Pueyrredón

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