Cierra Santa Evita: el restaurante peronista de Palermo baja las persianas tras ocho años
El local de identidad peronista en Palermo dejará de funcionar el 30 de septiembre. Anunciaron un mes de despedida con eventos, platos históricos y propuestas especiales para sus clientes.
El restaurante Santa Evita, uno de los pocos espacios gastronómicos de Palermo con una clara identidad peronista, anunció el cierre definitivo de sus puertas. Tras ocho años de actividad, el local bajará las persianas el 30 de septiembre de 2026.
La decisión fue comunicada por sus responsables a través de sus redes sociales y del sitio web. En el mensaje destacaron que el último mes estará lleno de eventos, platos históricos del menú y propuestas especiales para despedir el proyecto junto a sus clientes habituales y vecinos del barrio.
Ubicado en Palermo, Santa Evita se convirtió en un punto de referencia para quienes buscaban un lugar donde la gastronomía se cruzara con la historia y la simbología peronista. Sus paredes, su carta y hasta el nombre remitían a Eva Perón y al movimiento que ella ayudó a construir. Durante estos años funcionó como espacio de encuentro, con charlas, presentaciones y cenas temáticas que iban más allá de la simple comida.
Si vas a Palermo en las próximas semanas, esta puede ser la última oportunidad de probar algunos de sus platos emblemáticos. Los dueños prometieron que septiembre será un mes de celebración y cierre emotivo, aunque todavía no detallaron el calendario completo de actividades.
Desde el punto de vista vecinal, el cierre se suma a una lista cada vez más larga de locales gastronómicos y culturales que dejan Palermo en los últimos tiempos. Muchos vecinos y clientes habituales ya comenzaron a expresar su pesar en grupos de WhatsApp y en comentarios en las redes del restaurante.
Según informó Pura Ciudad, el anuncio tomó por sorpresa a parte de la clientela fiel que veía al lugar como algo más que un simple restaurante. La decisión parece responder a razones económicas y de sostenibilidad del proyecto, algo que se repite en el sector gastronómico porteño desde hace varios años.
Hasta el momento no se sabe qué pasará con el local ni si habrá algún tipo de continuidad del concepto en otro formato. Mientras tanto, quienes quieran vivir la despedida pueden seguir las actualizaciones en las cuentas oficiales de Santa Evita.
El cierre se produce en un barrio que sigue transformándose: Palermo sigue recibiendo nuevos emprendimientos, pero también pierde referencias que tenían historia y público propio. Para muchos, Santa Evita era una de esas referencias.