3 de cada 10 hogares recurrió a préstamos informales para cubrir consumo diario
Un informe de la UCA revela que el endeudamiento informal se agravó en los sectores más vulnerables. Los datos muestran que los hogares con estrés económico son los más afectados por esta tendencia.
El 30% de los hogares argentinos recurrió a préstamos informales para financiar sus gastos diarios durante los últimos meses, según un relevamiento de la Universidad Católica Argentina (UCA).
El estudio, dado a conocer este miércoles 9 de septiembre de 2026, indica que esta práctica se intensificó especialmente entre los hogares pobres y aquellos que atraviesan situaciones de “estrés económico”. En estos grupos, la proporción de familias que acuden a prestamistas informales o a familiares y amigos supera claramente el promedio general.
Los datos forman parte del Observatorio de la Deuda Social Argentina que mantiene la UCA. El informe destaca que los préstamos informales se utilizan principalmente para cubrir necesidades básicas como alimentos, transporte, servicios y medicamentos, en un contexto donde los ingresos no alcanzan para llegar a fin de mes.
Según las cifras, el endeudamiento informal afecta de manera desproporcionada a los sectores de menores ingresos. Mientras que en los hogares de ingresos medios la utilización de este tipo de crédito es menor, en los más pobres llega a superar el 40% en algunos casos. Esto genera un círculo de endeudamiento que dificulta aún más la recuperación económica de las familias.
El informe también señala que el acceso al crédito formal sigue siendo limitado para gran parte de la población. Las altas tasas de interés, los requisitos de ingresos estables y las restricciones crediticias empujan a muchas familias hacia opciones informales, que suelen tener condiciones más flexibles pero también costos mucho más elevados a largo plazo.
Desde la UCA advirtieron que esta dinámica agrava la vulnerabilidad financiera de los hogares. El uso recurrente de préstamos informales para consumo cotidiano reduce la capacidad de ahorro y aumenta el riesgo de sobreendeudamiento, con consecuencias que pueden extenderse por varios meses o incluso años.
El relevamiento se basa en encuestas realizadas a nivel nacional durante el primer semestre de 2026. Los resultados muestran que la situación no solo no mejoró respecto de mediciones anteriores, sino que en algunos segmentos se registró un leve incremento.
Expertos consultados por este medio coinciden en que la combinación de inflación sostenida y estancamiento de los salarios reales explica en buena medida el recurso a estas s de financiamiento. Sin una mejora sustantiva en el poder adquisitivo de los hogares, es probable que esta tendencia se mantenga en el corto plazo.
El Observatorio de la Deuda Social Argentina de la UCA viene monitoreando este fenómeno desde hace varios años. Sus informes se han convertido en una referencia obligada para entender la evolución de las condiciones de vida de la población.