Caputo: el excedente de dólares y el RIGI son la clave para terminar de levantar el cepo
El ministro de Economía explicó qué falta para eliminar las últimas restricciones cambiarias que afectan a las empresas. Vinculó el fin del cepo con el ingreso de inversiones a través del RIGI y la acumulación de reservas.
El ministro de Economía, Luis Caputo, anticipó que la Argentina está cerca de poder levantar por completo las restricciones cambiarias que todavía rigen para las empresas. Según sus palabras, el país ya cuenta con un excedente de dólares, pero falta un último empujón para dar el paso definitivo.
En una entrevista, Caputo vinculó directamente el fin del cepo con el ingreso de inversiones que se espera a través del Régimen de Incentivos a las Grandes Inversiones (RIGI). “Cuando arranquen los proyectos del RIGI, eso va a generar un flujo adicional de dólares que nos va a permitir terminar de normalizar el mercado cambiario”, señaló.
El funcionario explicó que, si bien el Banco Central viene acumulando reservas y el sector agroexportador aportó fuerte en los últimos meses, las demandas reprimidas de las importadoras y de las empresas que necesitan girar dividendos al exterior todavía generan presión. Por eso, el excedente actual no alcanza para liberar todo de una vez.
En números:
Según datos del equipo económico, el BCRA ya cuenta con un colchón de reservas netas que permite cubrir las necesidades básicas. Sin embargo, para levantar las últimas trabas que afectan a las compañías, Caputo considera imprescindible el aporte de divisas frescas que traerán los proyectos aprobados bajo el RIGI.
“El RIGI es clave porque no solo trae inversión extranjera directa, sino que genera exportaciones futuras que van a seguir alimentando el mercado de cambios”, agregó el ministro. De esta forma, el Gobierno busca evitar una salida desordenada de dólares que pueda volver a poner presión sobre el tipo de cambio.
¿Qué significa esto para tu bolsillo y para las empresas?
Para las firmas que hoy tienen que pedir autorizaciones para pagar deudas o importar insumos, el levantamiento total del cepo implicaría mayor previsibilidad y menos costos financieros. Hoy muchas empresas terminan recurriendo al dólar blue o a mecanismos más caros, lo que se traslada a precios finales.
Desde el punto de vista del ahorrista y el consumidor, un mercado cambiario más normalizado suele reducir la brecha entre el dólar oficial y los paralelos, lo que ayuda a estabilizar precios y facilita el comercio exterior. Eso, a su vez, impacta en la inflación que se siente en el supermercado.
Caputo fue cauto al dar plazos. No dio una fecha concreta, pero dejó claro que el proceso depende de que los primeros proyectos del RIGI comiencen a inyectar dólares en los próximos meses. “Una vez que veamos los primeros desembolsos, estaremos en condiciones de terminar de levantar las restricciones”, indicó.
Los analistas del mercado coinciden en que el excedente de dólares existe, pero advierten que su magnitud es todavía modesta. Por eso, el Gobierno prefiere ir de a poco y no correr riesgos que puedan poner en jaque la estabilidad cambiaria conseguida en los últimos meses.
Para ponerlo en contexto: desde que se implementaron las primeras medidas de estabilización, el Banco Central pasó de vender reservas a comprarlas de forma casi ininterrumpida. Ese giro fue posible gracias a la cosecha, el superávit fiscal y la caída de la inflación. El siguiente paso, según Caputo, es que la inversión privada, especialmente la extranjera canalizada por el RIGI, tome la posta.
Si el plan se cumple, las empresas argentinas podrían operar con mayor libertad cambiaria antes de fin de año. Mientras tanto, el ministro pidió paciencia: “Tenemos excedente de dólares, pero queremos usarlo de manera responsable para que sea sostenible en el tiempo”.