Economía

Caputo vuelca $2 billones del FGS para impulsar 30.000 créditos hipotecarios

El ministro de Economía anunció que usará fondos del Fondo de Garantía de Sustentabilidad para financiar hipotecas a familias con ingresos desde $3,46 millones. La medida busca ampliar el acceso a la vivienda y reactivar el sector inmobiliario.

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Qué ofrecen y cuándo convienen los créditos hipotecarios sin UVA

El ministro de Economía, Luis Caputo, anunció que volcará $2 billones del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de la ANSES para financiar créditos hipotecarios. La medida, que se esperaba con expectativa tras una convocatoria sorpresiva en la Rosada, apunta a otorgar 30.000 hipotecas este año.

Podrán acceder familias con ingresos mínimos de $3,46 millones. Según Federico González Rouco, economista especializado en mercado inmobiliario, esto ampliará en 20.000 la cantidad de créditos respecto a lo proyectado. En 2025 se otorgaron 44.000 hipotecas, por lo que la cifra de este 2026 representaría una recuperación parcial del sector.

Caputo, a quien algunos llaman el “rockstar del Gabinete”, definió el acceso a la vivienda como un acto de “Justicia Social”. Además, destacó el efecto multiplicador que tiene el real estate en la economía y cómo el crédito hipotecario incentiva la formalidad laboral.

En números: el FGS es el fondo que administra la ANSES con las contribuciones jubilatorias. Históricamente, su uso ha sido polémico. El propio Caputo se mostró reticente en el pasado a tocarlo para otras finalidades, como refinanciar deudas de 12 millones de personas (6 millones en mora y otras tantas ya refinanciadas).

“Todavía estoy pagando los abogados”, respondió hace tiempo cuando le propusieron usar esos recursos para descomprimir la situación de los deudores. Su posición actual es clara: “Los créditos hipotecarios son una prioridad”.

Esta decisión es coherente con la visión del Gobierno. Mientras se rechazan salvatajes o medidas que puedan interpretarse como “populistas”, el uso del FGS se justifica cuando se destina a algo considerado “virtuoso”, como la reconstrucción del crédito de largo plazo.

¿Qué significa esto para tu bolsillo?

Para las familias que califiquen, abre la posibilidad de acceder a una vivienda propia con cuotas que, en teoría, se ajustarán por salarios o inflación. Para el sector inmobiliario, implica más actividad, más obras y, eventualmente, más empleo formal.

González Rouco estimó que la medida dará soluciones concretas a 18.000 familias. El efecto multiplicador es clave: cada hipoteca no solo mueve el mercado de departamentos, sino también el de muebles, pintura, electrodomésticos y servicios relacionados.

En el contexto actual, con una economía que busca estabilizarse después de años de alta inflación, reactivar el crédito hipotecario es visto como una herramienta para dar certidumbre a largo plazo. Caputo parece haber superado el trauma de 2017, cuando el uso de fondos similares generó costos políticos y judiciales.

Para ponerlo en contexto: si el año pasado se otorgaron 44.000 créditos y este se apunta a 30.000 con un impulso fuerte de recursos públicos, el Gobierno apuesta a que la baja de inflación y la recuperación del poder adquisitivo terminen de destrabar el mercado privado.

Adaptado de El Cronista

Si sos una familia que viene ahorrando para la cuota inicial o evaluando si calificar, esta medida puede cambiar el panorama en los próximos meses. Habrá que seguir de cerca las condiciones exactas de tasa, plazo y requisitos que defina el Banco Central y los bancos privados.

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