Durante la gestión de Milei se cerraron más de 31.000 empresas y se perdieron 460.000 empleos registrados
Un estudio basado en datos oficiales de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo revela que, desde diciembre de 2023 hasta junio de 2026, cerraron en promedio 33 empleadores y se destruyeron 490 puestos de trabajo formal por día.
Según un informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA) elaborado con información oficial de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT) actualizada a junio de 2026, durante la actual gestión se registró el cierre de más de 31.000 empresas y la pérdida de 460.000 empleos formales.
El análisis indica que el ritmo de destrucción es de 33 empleadores y 490 puestos de trabajo registrados por día en promedio. Estos números abarcan desde el inicio del mandato en diciembre de 2023 hasta el sexto mes de 2026.
Para dimensionar el impacto, la cantidad de empleos perdidos equivale a más del 3% del total de trabajadores registrados que existían en el país antes del comienzo de la actual administración. El sector más afectado es el de la industria manufacturera, seguido por el comercio y la construcción.
El estudio también detalla que la caída no fue uniforme: los primeros meses mostraron una aceleración en la destrucción de empleo que luego se moderó, aunque sin revertir la tendencia general negativa. En junio de 2026 la cantidad de empleadores activos seguía siendo inferior a la de fines de 2023.
Desde el punto de vista geográfico, las provincias más afectadas fueron aquellas con mayor peso industrial, como Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe. En cambio, algunas regiones patagónicas ligadas a la actividad petrolera mostraron mayor resistencia.
Los datos surgen de cruces oficiales de la SRT, organismo dependiente del Ministerio de Trabajo que registra a todos los empleadores que cuentan con trabajadores en relación de dependencia. Por lo tanto, no incluyen empleo informal ni monotributistas.
Economistas consultados coinciden en que factores como la fuerte contracción del consumo interno, el ajuste fiscal y la caída de la actividad económica explican gran parte de esta dinámica. La inflación acumulada y la devaluación inicial también jugaron un rol en el aumento de costos para las PyMEs.
Hasta el momento no se registró una recuperación sostenida del empleo formal. Las expectativas para el segundo semestre de 2026 dependerán en gran medida de si se consolida una baja de la inflación y si repunta el nivel de actividad en sectores clave como la construcción y el consumo masivo.
El informe del CEPA sirve como termómetro de la salud del mercado laboral formal y alerta sobre los desafíos que enfrenta la economía para volver a generar empleo neto positivo en el corto plazo.