Economía

El 10% de los hogares más ricos gana 13 veces más que el 10% más pobre

Según el INDEC, en el segundo trimestre de 2026 la brecha entre los ingresos del decil más alto y el más bajo se ubicó en 13 veces, con una leve mejora respecto al período anterior. El dato refleja la desigualdad en la distribución del ingreso en Argentina.

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Gondola de supermercado con productos sin marca y un carrito metalico en primer plano
(CC BY 4.0 — libre difusión con atribución a Q Company)

El 10% de los hogares de mayores ingresos en la Argentina gana 13 veces más que el 10% del segmento más bajo, según el último informe del INDEC correspondiente al segundo trimestre de 2026.

En números, el coeficiente que mide la brecha entre el decil más rico y el más pobre se ubicó en 13, lo que representa una leve mejora respecto al primer trimestre. Aunque la diferencia sigue siendo muy elevada, el dato muestra una pequeña compresión en la distribución del ingreso.

Traducido al bolsillo del lector común: mientras que el 10% más pobre de los hogares percibe ingresos que apenas le alcanzan para cubrir necesidades básicas, el 10% más rico acumula recursos que le permiten ahorrar, invertir o consumir bienes de alto valor. Esta brecha de 13 a 1 es uno de los indicadores clásicos de desigualdad que se siguen de cerca en la economía argentina.

El informe del Instituto Nacional de Estadística y Censos también detalla que, en términos de ingresos totales, el decil más alto concentró alrededor del 30% del total de ingresos del país, mientras que el decil más bajo apenas superó el 2%. Estos porcentajes se calculan sobre la base de la Encuesta Permanente de Hogares y reflejan tanto ingresos laborales como jubilaciones, subsidios y otras transferencias.

Para ponerlo en contexto, en el primer trimestre la relación era de aproximadamente 13,5 veces. La leve mejora se explica principalmente por el impacto de las paritarias en los salarios medios y bajos, sumado a ajustes en programas sociales y jubilaciones. Sin embargo, analistas advierten que estos movimientos son lentos y que la inflación sigue erosionando el poder adquisitivo de los sectores más vulnerables.

¿Qué significa esto para tu bolsillo? Si estás en el tramo medio o bajo, el dato confirma que, aunque haya una pequeña recuperación distributiva, la brecha sigue siendo estructural y condiciona el acceso a vivienda, educación de calidad y ahorro. Para los comerciantes de barrio, como los que se ven en Once o Flores, esto se traduce en un consumo polarizado: algunos clientes estiran el peso al máximo mientras otros mantienen un nivel de gasto estable.

El INDEC también informó que el índice de Gini, otra medida de desigualdad, registró una leve baja en el segundo trimestre. Aun así, los especialistas coinciden en que la inflación sigue siendo el principal enemigo de una distribución más equitativa, porque afecta más fuerte a quienes destinan casi todo su ingreso al consumo básico.

Si la tendencia de leve mejora se mantiene, los analistas estiman que el coeficiente podría acercarse a 12,5 hacia fin de año, aunque todo depende de cómo evolucione la inflación, el empleo y las paritarias en los próximos meses. Para el lector, el mensaje es claro: la distribución del ingreso mejora a paso lento y la clave sigue estando en controlar los precios para que el poder de compra no se siga licuando.

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