FAL: cuánto le cuesta a una empresa el aporte mensual y cómo se compensa con las contribuciones patronales
Desde el 1 de diciembre de 2026 las empresas privadas deberán aportar entre 1% y 2,5% de la masa salarial al Fondo de Asistencia Laboral. El desembolso se compensa con una reducción equivalente en las contribuciones a la seguridad social. Ejemplos y claves para calcular el impacto.
El Fondo de Asistencia Laboral (FAL) entra en vigencia el 1 de diciembre de 2026 y obligará a todos los empleadores del sector privado a realizar un aporte mensual sobre la masa salarial. El objetivo es financiar indemnizaciones por despido sin que eso implique un aumento neto en la carga contributiva total de las compañías.
La alícuota varía según el tamaño de la empresa. Las micro, pequeñas y medianas empresas (MiPyMEs) aportarán el 2,5%, mientras que las grandes empresas lo harán con el 1%. Este porcentaje se calcula sobre la base imponible previsional que se usa para las contribuciones patronales al Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA).
En números: Tomemos una empresa con una masa salarial mensual de $100.000.000. Una PyME deberá aportar $2.500.000 por mes al FAL. Una empresa grande, en cambio, destinará $1.000.000. Si la misma PyME tiene 500 empleados con un salario bruto promedio de $1.400.000, la masa salarial ronda los $700.000.000 mensuales y el aporte trepa a $17.500.000 por mes. Considerando 13 aportes anuales, en dos años podría acumular una suma cercana a los $455 millones, según estimaciones de calculadoras privadas.
¿Qué significa esto para tu bolsillo como empleador? El punto clave es que este aporte no es un costo adicional. Tiene como contrapartida una reducción equivalente en las contribuciones patronales destinadas a la seguridad social. De esta forma, la carga total no aumenta: simplemente una parte de lo que antes iba al SIPA ahora se destina al FAL.
Esta reducción se distribuye proporcionalmente entre cuatro subsistemas de la seguridad social. Sin embargo, no alcanza a todos los conceptos. Quedan fuera las contribuciones a obras sociales, las cuotas de las Aseguradoras de Riesgos del Trabajo (ART), los aportes y contribuciones sindicales y cualquier otro rubro que no forme parte de esos cuatro subsistemas.
Además, la compensación opera trabajador por trabajador y no puede superar las contribuciones patronales efectivamente calculadas para cada relación laboral. Si el monto a compensar es mayor, no se genera un saldo a favor para períodos futuros. Las empresas que adhieren al Régimen de Incentivo a la Formalización Laboral (RIFL) tampoco acceden a esta reducción mientras mantengan ese beneficio.
Para usar los recursos del FAL será necesario elegir una entidad administradora habilitada por la Comisión Nacional de Valores (CNV). Todas las opciones invierten en activos en pesos del mercado local, con un piso de 10% en instrumentos de alta liquidez, y tienen prohibido comprar acciones, CEDEARs o bonos en dólares. Las diferencias entre fondos pasan principalmente por la duración promedio de la cartera, los costos de administración (con tope del 1% anual sobre los activos, IVA incluido) y la calidad del servicio.
Claves para elegir el fondo adecuado La rotación de la nómina es uno de los factores más importantes. Empresas con alta cantidad de desvinculaciones en los últimos dos años probablemente necesiten liquidez rápida y deberían inclinarse por fondos de corta duration (3 a 4 meses). Aquellas con rotación moderada pueden apuntar a horizontes de seis meses, mientras que las de baja rotación pueden evaluar opciones de hasta un año.
También influye el tamaño de la nómina y la previsibilidad del flujo de caja. En compañías con ingresos variables, conviene priorizar la disponibilidad inmediata de los recursos.
Procedimiento para adherir Las empresas deberán seguir tres pasos principales: inscribirse en el registro del FAL, elegir una entidad administradora y comunicar el ID FAL a ARCA. Si no se informa ese identificador, la agencia recaudadora retendrá la contribución y, tras un mes, la CNV asignará una entidad de oficio. En ese caso el dinero no se pierde, pero se pierde tiempo de rendimiento y la posibilidad de elegir.
Los recursos acumulados en el FAL se podrán utilizar para cubrir distintos conceptos vinculados a la extinción de la relación laboral, una vez cumplido el período de carencia que establezca la reglamentación.
Qué pueden hacer las empresas desde ahora Con la cuenta regresiva en marcha, las PyMEs y grandes compañías deberían empezar a proyectar su masa salarial, verificar su caracterización como PyME en el Sistema Registral de ARCA y analizar las distintas opciones de fondos disponibles. Usar calculadoras que proyectan acumulación según cantidad de empleados y salario promedio ayuda a dimensionar el volumen de recursos que se manejará y a tomar una decisión informada sobre la duration más conveniente según la rotación histórica de personal.
El FAL representa un cambio relevante en la forma de financiar las indemnizaciones laborales. Aunque el costo neto para el empleador no aumenta por la compensación con las contribuciones patronales, exige planificación y seguimiento mensual de los aportes y de la performance de la entidad administradora elegida.