Economía

Llaryora reclamó un RIGI para pymes: las medidas para que la industria sobreviva y el plan minero de Córdoba

El gobernador cordobés pidió extender el Régimen de Incentivos a Grandes Inversiones a las pequeñas y medianas empresas. En el Coloquio Industrial de la UIC alertaron que la mitad de las firmas está peor que hace un año y anticiparon detalles del plan minero provincial.

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Interior de un galpón industrial con máquinas alineadas
(CC BY 4.0 — libre difusión con atribución a Q Company)

El gobernador de Córdoba, Martín Llaryora, reclamó este jueves la extensión del Régimen de Incentivos a Grandes Inversiones (RIGI) para que también alcancen a las pymes. Lo hizo en el marco del Coloquio Industrial organizado por la Unión Industrial de Córdoba (UIC), donde se expusieron datos preocupantes sobre la situación del sector.

Según detallaron los empresarios, la mitad de las firmas cordobesas se encuentra en una situación peor que hace un año. Esto refleja el impacto de la recesión, los altos costos y la caída del consumo interno que golpea especialmente a la industria manufacturera del interior del país.

Llaryora planteó que, si bien el RIGI fue pensado para grandes proyectos, las pymes necesitan herramientas similares de alivio impositivo y previsibilidad para poder “sobrevivir” en el actual contexto. “La industria no pide subsidios, pide reglas claras y competitividad”, señaló el mandatario provincial.

En números, la actividad industrial cordobesa acumula una caída interanual que en algunos rubros supera el 15%. Los sectores más afectados son autopartes, maquinaria agrícola, textil y muebles. Los empresarios presentes coincidieron en que sin una rápida recuperación del mercado interno y con costos energéticos y logísticos elevados, muchas empresas están operando con márgenes muy ajustados o directamente en rojo.

Además del reclamo por el RIGI extendido, Llaryora adelantó los lineamientos del plan minero que impulsa la provincia. El proyecto busca potenciar la exploración y explotación responsable de litio, cobre y otros minerales críticos, con fuerte énfasis en la generación de empleo local y la integración de la cadena de valor con la industria cordobesa.

“Queremos que la minería sea un motor de desarrollo que complemente y no compita con nuestra matriz industrial”, explicó. El plan incluye rondas de licitación para áreas exploratorias y un esquema de beneficios fiscales para quienes inviertan en procesamiento local.

Por su parte, el diputado nacional Diego Santilli anticipó que el gobierno nacional evalúa abrir nuevas rondas del RIGI en los próximos meses, con el objetivo de atraer inversiones extranjeras en sectores estratégicos. Fuentes cercanas al Coloquio indicaron que Córdoba busca posicionarse para captar parte de esas inversiones, especialmente en el nodo automotriz y en el incipiente clúster minero.

Para el bolsillo de las familias cordobesas y para los comerciantes que dependen de la industria, la situación es crítica. Cuando la fábrica para, se frena la cadena de pagos, bajan las horas extras y se postergan las inversiones. Los datos presentados en el Coloquio muestran que la recuperación no está llegando con la velocidad esperada.

Desde el punto de vista macro, el reclamo de Llaryora se enmarca en un debate más amplio sobre cómo hacer que las herramientas de incentivo a la inversión lleguen también al entramado productivo de las pymes, que representan la mayor parte del empleo industrial en la provincia.

Si se concreta la extensión del RIGI o alguna versión adaptada para medianas empresas, podría significar alivio en materia impositiva y acceso a financiamiento a tasas más competitivas. Por ahora, el sector industrial cordobés sigue pidiendo oxígeno para pasar el invierno económico.

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