Economía

Resurrección láctea: Verónica, La Suipachense y Sudamericana vuelven a producir

Tres grandes marcas que estuvieron paradas meses o incluso en quiebra reactivan sus plantas. Sudamericana de Lácteos comenzará la semana próxima con foco en exportación, mientras Verónica y La Suipachense retoman producción y empleo en Santa Fe y Buenos Aires.

Publicado el 18 de agosto de 2026, 11:35 hs

Crisis del sector lácteo: deudas, cierres y riesgo de pérdida masiva de empleo

Tres de las marcas más conocidas del sector lácteo argentino están volviendo al ruedo después de meses de parálisis total, quiebras o reestructuraciones. Mientras el mercado interno sigue deprimido y sobra leche, estos proyectos buscan combinar producción local con fuerte exportación para sobrevivir.

El caso más reciente es el de Sudamericana de Lácteos. Su nuevo dueño, Pablo González, confirmó a El Cronista que la planta de Díaz, en Santa Fe, volverá a recibir materia prima la semana próxima. Tras siete meses parada, empezará procesando 100.000 litros de leche por día para elaborar quesos barra. Del total, 30% se venderá en el mercado argentino y el 70% se exportará a Paraguay, Brasil, Uruguay y Chile.

“Es importante conservar una parte del mercado interno que hoy está completamente deprimido. Por ese motivo hay mucho excedente de leche y una gran oportunidad para exportar porque estamos a un precio muy competitivo en comparación con los países limítrofes”, explicó González.

La empresa, que antes perteneció a La Mucca y al grupo francés Lactalis (dueño de Parmalat), cuenta con una planta de 5.000 metros cuadrados sobre 10 hectáreas y capacidad para 250.000 litros diarios. Ahora es dueña de marcas como Sudamlac, Tambería Holandesa, Pensilvania y Tuca. El traspaso se cerró el 13 de julio después de tres meses de negociaciones, incluido un acuerdo con los 83 trabajadores y el gremio Atilra por deudas laborales. La compañía arrastra deudas por “millones de dólares” con empleados, tamberos y proveedores, equivalentes a dos meses de facturación, pero González aseguró que ya están reestructuradas.

Verónica también retoma actividad. Después de ocho meses sin producir, firmó un acuerdo de reactivación parcial en su planta de Suardi a través de un contrato de fasón con la cordobesa Copalac. En una primera etapa volverán entre 60 y 70 trabajadores, y la dotación podría superar los 100 a medida que crezca la operación. El gremio Atilra anticipó que en los próximos días se reactivará también la planta de Totoras. Solo quedaría parada la de Lehmann.

La empresa, que llegó a tener 700 empleados, hoy tiene 438 bajo convenio. Desde enero mantiene a unos 320 sin tareas y arrastra deuda por salarios, cargas sociales, servicios básicos y una deuda bancaria de $4.744,8 millones según el BCRA, más $11.273,3 millones en cheques rechazados. La crisis se agravó tras la muerte del fundador Francisco Gonzalo Espiñeira y la falta de acuerdo familiar sobre el futuro de la compañía. Rumores de venta a jugadores como la francesa Savencia o la canadiense Saputo circulan hace meses.

El tercer caso es La Suipachense. La histórica láctea bonaerense se reactivó después de seis meses y tras haber sido declarada en quiebra. En mayo la Justicia autorizó a Compañía Láctea Suipacha S.A. a tomar el control operativo alquilando planta, maquinarias y marcas. Ya funciona con 60 trabajadores, procesa entre 70.000 y 90.000 litros de leche por día, reactivó la línea de yogur y puso en marcha la secadora.

“En breve los productos estarán en las góndolas. La empresa está finalizando las habilitaciones necesarias para comenzar a comercializar los productos que van a estar presentes en supermercados y despensas de Buenos Aires”, aseguró Juan Luis Mancini, intendente de Suipacha.

En números:

  • Sudamericana de Lácteos: 100.000 litros/día iniciales (capacidad 250.000)
  • La Suipachense: entre 70.000 y 90.000 litros/día con 60 trabajadores
  • Verónica: reincorporación inicial de 60-70 empleados en Suardi, posible reactivación en Totoras

Estos retornos muestran un sector que, a pesar de la fuerte caída del consumo interno, encuentra oxígeno en la exportación gracias a precios competitivos. Para el bolsillo del consumidor, la buena noticia es que en las próximas semanas podrían volver a las góndolas productos de marcas conocidas que habían desaparecido. Para los tamberos, significa mayor demanda de leche en un momento de excedentes. El desafío ahora es que estas reactivaciones se consoliden y no queden como fuegos artificiales en un mercado que sigue muy complicado.

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