Un intendente desafía a Milei con “IVA cero, tasa cero”: la propuesta que suma respaldo empresario
Santiago Passaglia propuso eliminar el IVA y una tasa municipal en San Nicolás. La idea genera adhesión en el sector privado pero enfrenta fuertes obstáculos técnicos y fiscales.
El intendente de San Nicolás, Santiago Passaglia, lanzó una propuesta que rápidamente generó debate en el ámbito económico y político: eliminar el IVA y una tasa municipal bajo la consigna “IVA cero, tasa cero”.
La medida busca aliviar la presión impositiva sobre los vecinos y las empresas del distrito bonaerense. Según Passaglia, la iniciativa permitiría reactivar el consumo y mejorar la competitividad local, en un contexto donde la inflación sigue siendo el principal problema para los bolsillos de los argentinos.
En números: el IVA representa uno de los impuestos más regresivos del sistema argentino, ya que impacta por igual en todos los niveles de consumo. Eliminarlo a nivel local no es posible sin una reforma nacional, pero la propuesta combina una exención municipal con una fuerte presión para que el Gobierno nacional avance en una baja generalizada.
La idea sumó respaldo empresario. Cámaras comerciales y sectores productivos de la zona expresaron su apoyo, argumentando que reducir la carga tributaria permitiría aumentar las ventas y, eventualmente, la recaudación por otras vías. Para un comerciante de San Nicolás, esto se traduce directamente en mayor margen y precios más competitivos en góndola.
Sin embargo, la propuesta enfrenta varios obstáculos concretos. En primer lugar, el IVA es un impuesto coparticipable: una parte importante de lo recaudado se distribuye a provincias y municipios. Su eliminación o fuerte reducción requeriría una reforma tributaria integral que compense esa pérdida de recursos.
En segundo lugar, la tasa municipal que Passaglia propone eliminar forma parte de la financiación de servicios locales. Sin una alternativa de financiamiento (como recorte de gasto o mayor eficiencia), el municipio debería ajustar su presupuesto, algo que no siempre es políticamente sencillo.
Desde el punto de vista macro, analistas advierten que una baja generalizada de impuestos sin una reducción equivalente del gasto público podría generar mayor presión sobre el déficit y, por ende, sobre la inflación. El comerciante de Once lo sabe bien: si el Estado no achica, tarde o temprano alguien paga la cuenta con más inflación o devaluación.
Passaglia, que pertenece a un espacio peronista disidente, busca posicionarse como una voz alternativa dentro de la discusión económica. Su desafío a Javier Milei es claro: si el Presidente promueve la baja de impuestos, aquí hay una propuesta concreta para avanzar en ese sentido.
¿Qué significa esto para tu bolsillo? Si la iniciativa prosperara, un asado o la compra del súper podría salir más barato en San Nicolás, al menos en el componente impositivo. Pero los especialistas coinciden en que sin una reforma estructural, el impacto sería limitado y de corto plazo.
Por ahora, la propuesta queda como un globo de ensayo que pone sobre la mesa uno de los temas centrales de la economía argentina: cómo bajar impuestos sin desfinanciar al Estado. Los próximos meses dirán si gana tracción o queda como una idea más en el debate tributario.