La constante de la Naturaleza que se sostiene firme incluso cerca de un agujero negro

En las cercanías de un agujero negro muchas leyes de la Física dejan de contar sentido. La gigantesca gravedad de estos objetos tiene, en efecto, la capacidad de «doblar» el espacio-tiempo hasta el punto de curvarlo acerca de sí mismo e inclusive rasgarlo. Y nadie sabe a ciencia cierta qué reglas o constantes de la Naturaleza se seguirán cumpliendo en la «singularidad» el punto central de todo agujero negro, donde la masa tiende a infinito y la Física conocida deja de funcionar por completo. Sin embargo un Equipo de investigadores del observatorio de París acaba de hallar una constante capaz de mantenerse inalterada aun cerca de uno de estos monstruos espaciales. Versa de la llamada «constante de estructura fina», que gobierna las interactúes electromagnéticas entre las patículas y que es exactamente la misma en Todo el Universo. Las conclusiones de los científicos se acaban de publicar en «Physical Review Letters». Según Algunas teorías, esta constante podría ser diferente en ciertos de los lugares, y uno de ellos sería, precisamente, el Entorno gravitatorio extremo de un agujero negro. De modo que los investigadores decidieron ponerla a prueba alrededor Sagitario A*, el agujero negro supermasivo (con cuatro millones de masas solares) que hay en el centro de nuestra galaxia. Y el resultado es que el número que expresa la constante no se movió. La constante que vale 1/137 La constante de estructura fina es uno de esos números invariables que aparecen en las fórmulas de los físicos, Así tal y como la masa del electrón o bien la velocidad de la luz. Y determina la obliga con la que las partículas cargadas eléctricamente interactúan entre sí. Absolutamente nadie sabe por qué la constante tiene el valor que tiene, que es aproximadamente de 1/137. Pero lo que sí saben es que si ese número fuera muy distinto, los átomos no podrían ni siquiera llegar a formarse. En medio Varios experimentos, la ciencia ya había demostrado previamente que la constante de estructura fina no cambia con el tiempo. En palabras de Aurélien Hees, músico y escritor principal del estudio, «aquí lo interesante es tratar de localizar variaciones (de la constante) en otros lugares del Universo, en entornos totalmente diferentes». Una demuestra en el centro de la galaxia
Para llevar a cabo sus pruebas, Hess y sus colaboradores observaron con dato la luz de cinco estrellas que se mueven muy alrededor Sagitario A*, en busca de indicios de una constante de estructura fina alterada. En el momento la luz estelar se separa en distintos longitudes de onda, muestra unas características líneas de absorción, que indican qué longitudes de onda en particular son absorbidas por los átomos de los diversos elementos. Es En este sentido, precisamente, De esta manera tal como los astrónomos pueden conocer los elementos de los que se compone, por servirnos de un ejemplo, una estrella lejana. Si es que la constante de estructura fina se alterara de algún modo en las inmediaciones del centro galáctico, la separación que existe entre esas líneas de absorción sería diferente de la que se mide en otros lugares, o bien incluso en los laboratorios de la Tierra. Sin embargo no hubo variación alguna. En verdad, los investigadores calcularon que la constante de estructura fina coincidía prácticamente exactamente con los valores que tiene aquí, en nuestro planeta. Es la primera vez que los científicos buscan variaciones en esta constante tan alrededor un agujero negro. Ya en 2010, un estudio mostró indicios de que la constante podría ser distinta en diversos lugares del espacio, con el «número mágico» aumentando o bien disminuyendo, Pero las evidencias no fueron contundente. Ahora, Hees y su club han hecho lo mismo, Pero en el peor de los entornos posibles: los aledaños de un enorme agujero negro. Y sus resultados demuestran que la constante se mantiene. El trabajo resulta fuerte Porque nos señala que, en nuestras futuras investigaciones sobre agujeros negros, por lo menos tendremos una constante que se sostiene firme, una especie de ancla justo durante de los objetos más extraños y desafiantes de todo el Universo.