fbpx

Prensa Libre Online

La otra noticia

Ciencia Sociedad

Necroplanetología, la disciplina que puede resolver misterios Del mismo modo que el de la estrella de Tabby

En el año 2015, un grupo de astrónomos descubrió algo extraño en el cielo. Se trataba de una enana blanca (un tipo de cadáver estelar) a Solo 570 años luz de la Tierra y cuyo brillo se atenueba misteriosamente en periodos regulares de 4,5 horas. Su atmósfera, También, mostraba un elevado contenido de elementos que, En general, se encuentran en los planetas rocosos. La investigación logró explicar lo que pasaba: la fuerte gravedad de esa estrella muerta estaba triturando y devorando los planetas y demás cuerpos que orbitaban a su alrededor, un proceso violento que técnicamente se conoce Al igual que disrupción de marea. La estrella en cuestión lleva por nombre WD 1145+017, Y después sirve de modelo para un nuevo campo de estudios planetarios: la reconstrucción forense de planetas muertos o bien agonizantes. Los astrónomos han bautizado esta incipiente disciplina Del mismo modo que «necroplanetología». El análisis de esta «estrella caníbal» se publicará próximamente en The Astrophysical Journal, Pero se puede consultar ya en el servidor de prepublicaciones arXiv. Según sus creadores, de las universidades de California en Boulder y Warwick y Wesleyan, en UK, el trabajo va a poder utilizarse para entender el modo en que muchos planetas llegan al definitivo de sus días, e para resolver misterios Al parecido que el de la conocida estrella de Tabby. Si es que bien las enanas blancas son lo cual queda Después de que una estrella muera Despues de expulsar al espacio una gran volumen de material en varias y tremendas explosiones termonucleares, se sabe que muchos planetas consiguen sobrevivir a esta violenta fase. De hecho, abundantes mundos han sido ya descubiertos cerca de de este tipo de cadáveres estelares. Aunque, la gravedad superficial de las enanas blancas es tan intensa que puede, literalmente, llegar a deshacer esos mundos, absorbiendo más tarde todos los materiales de los que estaban hechos. Para determinar cómo exactamente WD 1145+017 llevó a cabo este proceso, los astrónomos hicieron una serie de simulaciones con las que pretendían comprender el comportamiento de los planetas perjudicados por la disrupción de marea. De este modo, ajustaron los distintos parámetros de un cuerpo en órbita, Del mismo modo que el tamaño del núcleo y el manto, su composición y la presencia o no de una corteza. El resultado se dirigió un catálogo de 36 cuerpos simulados distintos. El paso próxima se dirigió colocar a cada uno de ellos en órbita cerquita de de una estrella Del mismo modo que WD 1145+017, que tiene cerca del 60% de la masa del Sol y Solo el 2% de su tamaño, a causa a su gran densidad. La órbita elegida viajó de 4,5 horas, La misma que se midió en la estrella, y cada simulación se ejecutó Durante 100 órbitas completas. Luego, las curvas de luz resultantes se compararon con la curva de luz real de WD 1145+017. Conforme las simulaciones, los cuerpos con mayor probabilidad de reproducir lo observado en WD 1145+017 son los cuales tienen un núcleo pequeño y un manto de baja densidad, algo semejante a un asteroide Del mismo modo que Vesta. Ese tipo de cuerpos tienen, en efecto, una masa parcialmente baja y su densidad, Aunque es lo suficientemente alta Así como para ceñir su estructura A lo largo de un tiempo, resulta demasiado baja para evitar su ruptura a causa de la gravedad de la estrella. Resolviendo misterios
El trabajo Asimismo ofrece valiosas pistas acerca de otras estrellas misteriosas, Del mismo modo que la conocida KIC 8462852, la estrella de Tabby, cuyas misteriosas y repetidas pérdidas de brillo traen Desde hace años de cabeza a los astrónomos que la estudian. El día de hoy sabemos que la estrella de Tabby no es única. De hecho, investigaciones posteriores sacaron a la luz nuevas estrellas que Además exhibían el mismo e inusual comportamiento. El año pasado, la lista de estrellas que se oscurecían de forma misteriosa para volver a brillar a continuación creció hasta los 21 integrantes. Y Conforme los estudiosos, todas ellas podrían a continuación simularse utilizando el nuevo procedimiento para aclarar el misterio que las envuelve. Conforme escriben los astrónomos en su artículo, «estos son Solo los primeros integrantes de un numeroso tipo de sistemas planetarios moribundos que deben estudiarse combinando observaciones espectroscópicas y fotométricas con simulaciones de disrupción. Este enfoque múltiple usaría la muerte de estos sistemas planetarios para estudiar las propiedades fundamentales de los cuerpos exoplanetarios que de otro modo serían inaccesibles. Se trata de un estudio de necroplanetología».