Ir al contenido

El «milagro» de de qué forma doblegaron la curva del tifus en el gueto de Varsovia

En poco más de tres kms cuadrados, las tropas nazis hacinaron en Varsovia (Polonia) a 450.000 personas, lo que suponía cerquita de de un tercio de su población total. Ocurrió a finales de 1940 y con este gesto constituyeron el mayor gueto judío en la Europa de la Segunda Guerra Mundial. Ubicado en el centro de la capital polaca, las malas condiciones de salubridad, la hambruna y una densidad de población de cinco a diez veces mayor que cualquier ciudad vigente acudieron el caldo de cultivo perfecto para que una epidemia de tifus se extendiera Al idéntico que la pólvora. Se calcula que contrajeron la enfermedad unas 120.000 personas del gueto y que más de 30.000 murieron, a lo cual se suman los fallecimientos por la escasez de comida. Sin embargo, en otoño de 1941, en el horario la población experimentaba el mayor índice de contagios y se acercaba el frío invierno, la curva epidémica comenzó a caer hasta extinguirse. ¿Cómo han logrado doblegar la curva dentro del gueto? La respuesta parece estar en las medidas de prevención que implementaron los epidemiólogos y el resto de doctores recluidos en el distrito y que sus habitantes siguieron a rajatabla. Es lo cual concluye una investigación internacional publicada en la revista Science Advances y dirigida por el biomatemático Lewi Stone, que lleva décadas modelando enfermedades. Las medidas iban A partir de el alejamiento social a la cuarentena doméstica. También se fomentó la higiene general, la limpieza de los apartamentos y se habilitaron comedores sociales para detenerse la hambruna. Otra de las estrategias que pudo ser clave se dirigió la formación, con cursos de capacitación acerca de higiene pública y enfermedades infecciosas, Además de cientos y cientos de conferencias públicas sobre cómo luchar contra el tifus e aun una universidad médica subterránea para jóvenes Alumnos. La pista de las cartillas de racionamiento
Stone Encontró registros escritos de estas iniciativas en numerosas fuentes documentales. El estudioso explica a la agencia SINC que ha podido poseer una idea muy aproximada de lo que Tuvo lugar en el gueto, sobre todo Debido a dos fuentes: los supervivientes y los registros y diarios escritos que fueron escondidos y que Hoy conforman los Archivos del Gueto de Varsovia. “Mis mejores fuentes fueron los registros de epidemiólogos especialistas dentro el gueto. El profesor Jacob Penson, líder del pabellón de enfermedades infecciosas, posteó Varios registros acerca de esta cuestión”, asevera Stone, que es investigador de la Unidad de Biomatemáticas de la Universidad de Tel Aviv (Israel). Aparte de los testimonios, las cartillas de racionamiento han sido una pieza fundamental de la investigación. Impuestas por los nazis para limitar lo cual comían los judíos, eran repartidas mensualmente y han servido para contar una idea aproximada de la población que había en el gueto. “Como el número de cartillas de racionamiento disminuyó rápidamente Tras marzo de 1941, podemos suponer razonablemente que gran parte de ese recambio se debió a una alta tasa de mortalidad”, apunta el biomatemático. Del mismo modo que muestra la investigación, las cifras de las tarjetas y del número de casos concuerdan: la caída de estas cartillas coincidió con el mayor número de muertes por tifus entre abril y octubre de 1941. De hecho, de consenso a estas tarjetas, el número de fallecidos por la epidemia de tifus en el gueto y la hambruna podría haber sido mucho mayor a lo reflejado en los registros oficiales y podría llegar a los 100.000 muertos en 1941 –casi una 4ta una parte de los habitantes del barrio–, Conforme los científicos. Lamentablemente, Aunque las medidas preventivas salvaron incontables vidas, La mayoría de los supervivientes murieron en los campos de exterminio a los cuales fueron deportados. El tifus engloba a un conjunto de enfermedades bacterianas propagadas por piojos y pulgas. En la situación del gueto de Varsovia, su población sufría el tifus exantemático, que está causado por la bacteria Rickettsia prowazekii transmitida por el piojo del cuerpo. Esta enfermedad tuvo un carácter epidémico en la Europa de la Segunda Guerra Mundial y en ciudades De exactamente la misma manera que Valencia, Cuando en el gueto de Varsovia trataban de doblegar la curva, hacían lo propio en plena posguerra española. “El denominador común de Los dos escenarios se dirigió la coyuntura epidemiológica, es decir, la convergencia de las coordenadas ideales para la irrupción y crecimiento del tifus exantemático y otras enfermedades infecciosas agudas: el hambre, el hacinamiento y La carencia de higiene”, señalan a SINC Xavier García-Ferrandis y Àlvar Martínez-Vidal, profesores de la Universidad Católica de Valencia “San Vicente Mártir” y de la Universidad de Valencia, respectivamente. Ambos expertos en historia de la medicina han estudiado la epidemia de tifus que sufrió Valencia entre 1941 y 1943. La diferencia entre lo acontecido en Polonia y en la capital del Turia se dirigió el contexto que desencadenó ambas crisis sanitarias. “El caso del gueto de Varsovia se dirigió un confinamiento forzado con fines criminales. La ocación de España fue consecuencia directa de casi tres años de guerra y una política de represión contra los perdedores en la inmediata posguerra”, resaltan. Sigue leyendo la datos en SINC.