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Las vacunas, el tema predilecto de los conspiranoicos

Las vacunas son un tipo singular de tratamiento, dado que están pensados para ser administrados a gente de entrada sana para evitar la aparición de una dolencia. Por ese motivo son los productos terapéuticos más sujetos a controles que existen, buscando eludir que se dañe a un individuo, siguiendo el principio deontológico «primum non nocere» (ante todo, no dañar). Estas consideraciones que están haciendo especiales a las vacunas en la medicina Además las vuelven especiales frente a los Grupos conspiranoicos, Porque comprenden las campañas de vacunación Tal como el tratamiento de control más efectivo para todo género de tropelías. Entre ellas están las de inocularnos chips, o bien buscar una esterilización de la población, o de manera directa matarla, o simplemente producir por intereses económicos la cura a enfermedades creadas artificialmente por exactamente las mismas compañías, o bien que se búsqueda por intereses económicos una supuesta protección frente enfermedades inexistentes. «Entienden las campañas de vacunación Del mismo modo que el procedimiento de control más efectivo para toda clase de tropelías. Entre ellas están las de inocularnos chips, o bien buscar una esterilización de la población» Da sitio a resaltar que Algunas de estas propuestas son manipulaciones o bien malas interpretaciones con cierta base real No obstante tergiversada, e inclusive en algún caso se ha dado una mala práctica (Al afín que encubrir la busca de Bin Laden Acto seguido de una campaña local de vacunación contra la Hepatitis B Por un lado de la CIA), que inflaman las suspicacias de Conjuntos que ya de por sí tienen una tendencia a desconfiar de todo aquello que suene a «oficial». Por servirnos de un ejemplo, el tema del consabido chip debe ver con un comentario de Bill Gates sobre emplear un certificado digital tatuado o bien implantado de alguna manera en Conjuntos nómadas para poder llevar un control de su calendario vacunal, que se ha distorsionado al estilo «teléfono loco» hasta el punto de proclamar que se búsqueda inyectar chips capaces de controlar mentes o de mantener rastreado a los individuos para su control gubernamental. El supuesto de que la vacunación pudiera llegar a ser obligatoria es otro punto que desata la histeria de estos Grupos, Pese a que no haya ningún viso de que vaya a ser De este modo y, Pero, en tal caso, Sólo se podría hacer bajo los previstos legales de protección de la salud pública en situaciones extraordinarias, De exactamente la misma manera que ocurre con las demás vacunas. «La propia situación de premura en la búsqueda de una vacuna eficaz y segura para atajar la pandemia está siendo una bomba de relojería para estos grupos» La propia situación de premura en la busca de una vacuna eficaz y segura para atajar la pandemia está siendo una bomba de relojería para estos Conjuntos, que desconfían (Del mismo modo que mucha gente fuera de declaraciones Grupos) de que una vacuna con tan poco rodaje pueda considerarse efectivamente segura y eficaz. Este punto tiene bastante que ver con el desconocimiento social acerca de cuál es el proceso de ensayos por etapas de la seguridad y eficacia de las vacunas, en cuyos pasos (Múltiples de ellos burocráticos, que son los que se están agilizando al máximo) se llevan a cabo pruebas escalonadas de seguridad (primero en animales, después en Conjuntos cada vez más amplios de humanos Una vez que está constatada en animales) y de eficacia (nuevamente primero en animales, y a continuación en Conjuntos de humanos para buscar Además la dosificación más adecuada). En resumen: ninguna vacuna que no se haya probado segura y con determinado nivel de eficacia será aprobada por las regulaciones de los diferentes países, acerca de todo en un Solo contexto donde el más mínimo recelo o bien problema que se intentara encubrir haría saltar por los aires la delicada confianza que este caso en concreto se tiene cara el producto terapéutico permanente. «En resumen: ninguna vacuna que no se haya probado segura y con determinado nivel de eficacia va a ser aprobada por las regulaciones de los diversos países» Por supuesto, donde una persona corriente se sentiría tranquilizada conociendo estos detalles, un conspiranoico alegaría que a buen seguro los intereses económicos de las «malvadas farmacéuticas» buscarán esconder cualquier efecto secundario indeseable en pro de vender las dosis a los países. De poco servirá con ellos informarles de que existe un sistema de vigilancia perpetuo y constante de los efectos adversos reportados por las vacunas (causados o bien no por ellas) que se estudian para restringir el uso o retirar prontamente cualquier producto que, incluso con toda la buena fe y buenas prácticas, haya mostrado contar algún efecto nocivo grave, quizá al ser aplicado a Conjuntos de población mucho más amplios que los que los ensayos habían podido probar, por poner un ejemplo por la alergia de un conjunto poblacional a alguno de los componentes de la vacuna. Un conspiranoico difícilmente asumirá que, Tras esos factibles casos de gente con incidentes o bien muertos Tras la vacunación (que con toda probabilidad se darán), se pueda concluir que no haya sido causado por la vacuna, Sino se constate que haya sido una simple casualidad. En cambio, verá un encubrimiento del veneno que las vacunas son en su mente prejuiciosa y cerrada a toda posibilidad ajena a lo contrario. «Para combatir la hemorragia de desinformación tanto acerca de vacunas Así como acerca de la pandemia en sí, un primer paso debería ser desmantelar sus fuentes de procedencia» Para combatir la hemorragia de desinformación tanto acerca de vacunas Del mismo modo que acerca de la pandemia en sí, un 1er paso tendría que ser desmantelar sus fuentes de procedencia. En este caso, personajes Al semejante que Rafapal, Josep Pàmies o Luis Miguel de Ortega, o Conjuntos Al similar que Discovery DSalud, Doctores por la Verdad, COMUSAV, ReVelión en la Granja y otros muchos deberían ser señalados y desenmascarados por sus mensajes interesadamente subversivos y desnortantes sobre el asunto en la opinión pública. Otros que pueden ser bienintencionados No obstante terminan siendo malefactores, Del mismo modo que Iker Jiménez o bien la Universidad Católica de Murcia, deberían reconsiderar con seriedad el impacto negativo que un vertido infortunado de desinformación A su vez causa en la sociedad. Las redes sociales deberían intensificar las herramientas de reporte ante contenido fraudulento acerca de vacunas o la COVID-19. YouTube está tomándose en serio este problema, Pero la desinformación sigue creciendo a un cantidad ingente Pese a los esfuerzos, y eso Una vez que los hay: Twitter, Facebook o bien sobre todo Telegram son hervideros de promotores de falsas curas, negacionistas y conspiranoicos de todo pelaje. «La segunda pata es, por presunto, la datos veraz, y sobretodo bien difundida y adecuada a una población que va muy escasa de conocimiento científico» La segunda pata es, por presunto, la datos veraz y, acerca de todo, bien difundida y adecuada a una población que va muy escasa de conocimiento científico y que le asusta cualquier atisbo de algo que suene a peligroso. Por poner un ejemplo, si se ha de hablar de «vacunas de ARN recombinante», va a haber que explicar, por Múltiples medios y con todo el material audiovisual aclaratorio preciso, en qué consiste cada término, cuál es su mecanismo de funcionamiento y, sobre todo, de qué forma se demuestra su seguridad, incidiendo Siempre y en toda circunstancia en que no va a salir al mercado nada que se haya comprobado representativamente nocivo (más allá de efectos secundarios leves De La misma manera que molestias pasajeras de tipo fiebre, dolor local, etc). Da sitio a recordar que los Grupos conspiranoicos sufren de una reforma del pensamiento De La misma manera que la que encontramos en Conjuntos sectarios, en los cuales se invierten los términos de la realidad de forma que se dibuja Del mismo modo que desinformación a las fuentes fidedignas (y fiables a los desinformadores), y poco menos que asesinos a los profesionales sanitarios, y «salvadores» a quienes ofertan fraudes terapéuticos o bien de manera directa niegan la enfermedad. «A los más fanatizados de estos Grupos no se le puede rescatar con argumentos racionales» A los más fanatizados de estos Conjuntos no se le puede rescatar con argumentos racionales, Ya que les han adoctrinado para repeler cualquier cosa que siga «el discurso oficial». Con ellos, la solución es compleja y costosa, pasando por profesionales de la psicología especializados en sectas; por ello, más vale prevenir la radicalización de gente que Aún no haya caído o bien profundizado en estas redes por medio de el resto de iniciativas. Por presunto, Además hay que insistir en que no todos y cada uno de los cuales recelan de la gestión que se hace de la pandemia son forzosamente conspiranoicos o negacionistas, No obstante es simple que acaben mezclándose en esta clase de Conjuntos por el proactivismo que muestran contra lo establecido. Esto hace imprescindible que se tenga que ser especialmente cuidadoso en segmentar las comunicaciones con sus componentes. Emilio Molina es Vicepresidente de la Asociación para Proteger al Enfermo de Terapias Pseudocientíficas (APETP) y músico y escritor de «Las pseudoterapias»