Los científicos Creen que, en el centro de prácticamente todas y cada una y cada una de las galaxias del universo, se oculta un agujero negro supermasivo, con una masa que es millones o bien miles de millones de veces la del Sol y cuya inmensa obliga de gravedad es responsable de preservar unidas a todas las estrellas. Si bien, el corazón del cúmulo de galaxias Abell 2261, situado a unos 2.700 millones de años luz de la Tierra, parece romper la teoría. Allá, las reglas de la astrofísica indican que debería existir un descomunal monstruo de entre 3.000 y 100.000 millones masas solares, comparable el peso de ciertos de los más grandes famosos. Si es que bien, por mucho que los investigadores busquen incesantemente, no hay forma de encontrarlo. Las últimas observaciones con el Observatorio de rayos X Chandra de la NASA y el Telescopio Espacial Hubble no hacen más que ahondar en el misterio. Utilizando los datos de Chandra conseguidos en 1999 y 2004, los astrónomos ya habían buscado en el centro de Abell 2261 signos de un agujero negro supermasivo. Iban a la caza de material que se había sobrecalentado Entre tanto caía cara el agujero negro y producía rayos X, Sin embargo no detectaron tal fuente. Expulsado Después de una fusión
Ahora, con observaciones nuevas y más largas de Chandra obtenidas en 2018, un club dirigido por Kayhan Gultekin de la Universidad de Michigan realizó una búsqueda más profunda del agujero negro en el centro de la galaxia. También consideraron una explicación alternativa, en la que el agujero negro se dirigió expulsado Despues de la fusión de dos galaxias, cada una con su propio agujero, para formar la galaxia observada. En la fecha los agujeros negros se fusionan, producen ondas en el espacio-tiempo llamadas ondas gravitacionales. Si la gran volumen de ondas gravitacionales generadas por tal evento fueran más fuertes en una dirección que en otra, la teoría predice que el flamante agujero negro, aún más masivo, habría sido enviado a toda velocidad A partir de el centro de la galaxia en la dirección opuesta. A esto se le denomina agujero negro en retroceso. Los astrónomos no han encontrado evidencia definitiva del retroceso de los agujeros negros y no se sabe si los supermasivos se acercan lo suficiente entre sí para generar ondas gravitacionales y fusionarse. Hasta ahora, Solo han verificado las fusiones de objetos mucho más pequeños. El hallazgo de uno más grande en retroceso animaría a los científicos en la busca de ondas gravitacionales de la fusión de agujeros negros supermasivos. Señales indirectas
Los científicos Piensan que esto podría haber ocurrido en el centro de Abell 2261 por dos signos indirectos. Primero, los información de las observaciones ópticas del Hubble y el telescopio Subaru revelan un núcleo galáctico, la zona central donde la volumen de estrellas en la galaxia tiene un valor máximo, mucho más grande de lo esperado, para una galaxia de su tamaño. La segunda señal es que la concentración más densa de estrellas en la galaxia está a más de 2.000 años luz del centro, sorprendentemente distante. A lo largo de una fusión, el agujero negro supermasivo de cada galaxia se hunde cara el centro de la galaxia recién fusionada. Si se unen entre sí por la gravedad y su órbita comienza a encogerse, se espera que los agujeros negros interactúen con las estrellas circundantes y las expulsen del centro de la galaxia. Esto explicaría el enorme núcleo de Abell 2261. La concentración descentrada de estrellas También puede haber sido causada por un evento violento Al similar que la fusión de dos agujeros negros supermasivos y el posterior retroceso de un Sólo agujero negro más grande resultante. Sin rastro en las estrellas
Aunque hay indicios de que se provocó una fusión de agujeros negros, ni los data de Chandra ni del Hubble revelaron evidencia del agujero negro en sí. Los investigadores habían utilizado anteriormente el Hubble para buscar un conjunto de estrellas que podrían haber sido arrastradas por un agujero negro en retroceso. Estudiaron tres Conjuntos cerca del centro de la galaxia y analizaron si los movimientos de las estrellas en estos Grupos son lo suficientemente altos De exactamente la misma forma que para sugerir que contienen un agujero negro de 10.000 millones de masas solares. No se hallaron evidencias clara sde un agujero negro en dos de los Grupos y las estrellas en el otro eran demasiado débiles para generar conclusiones útiles. Asimismo estudiaron anteriormente las observaciones de Abell 2261 con Karl G. Jansky Very Large Array de NSF. La emisión de radio detectada cerca del centro de la galaxia sugirió que la actividad de un agujero negro supermasivo había ocurrido allá hace 50 millones de años, Pero eso no señala que el centro de la galaxia contenga actualmente tal agujero negro. Después se dirigieron a Chandra para buscar material que se hubiese sobrecalentado y producido rayos X Mientras caía cara el agujero negro. Aunque los datos revelaron que el gas caliente más denso no estaba en el centro de la galaxia, tampoco lo mostraron ni en el centro del cúmulo ni en ninguno de los Grupos de estrellas. Los creadores concluyeron que o bien no hay un agujero negro en ninguno de estos lugares, o que está atrayendo material demasiado lentamente para generar una señal de rayos X detectable. El misterio de la localización de este gigantesco agujero negro sigue. Sin embargo la busca no tuvo victoria, los astrónomos esperan que el telescopio espacial James Webb puede revelar su presencia. Si Webb no puede encontrarlo, entonces la mejor explicación es que el agujero negro se ha alejado bastante del centro de la galaxia.
