El medicamento CNM-Au8 está mostrando resultados prometedores en la lucha contra enfermedades neurodegenerativas como el Parkinson, la esclerosis múltiple y el Alzheimer. Este fármaco experimental contiene nanopartículas de oro que pueden atravesar la barrera hematoencefálica y mejorar el suministro de energía a las neuronas, evitando su deterioro.
El Parkinson y la EM son enfermedades caracterizadas por un metabolismo cerebral lento, lo que provoca la acumulación de toxinas dañinas y radicales libres en las células. CNM-Au8 funciona como un estabilizador de energía para el cerebro, suministrando una coenzima fundamental para el metabolismo energético y la producción de ATP.
Las nanopartículas de oro utilizadas en este medicamento no tienen relación con el oro utilizado en joyería. Estas partículas son sintetizables y modificables de manera económica, lo que las convierte en candidatas ideales para su uso farmacéutico. Actualmente, los estudios se limitan principalmente a animales, pero las posibilidades de modificación y aplicación de estos fármacos son ilimitadas, especialmente en el tratamiento de enfermedades neurodegenerativas.
En ensayos clínicos recientes, los pacientes que tomaron CNM-Au8 experimentaron un aumento promedio del 10,4% en la proporción NAD+/NADH en su cerebro. Esta mejora puede ser suficiente para revertir las enfermedades neurodegenerativas, no solo detener su avance. Aunque aún se desconoce cómo el fármaco logra esto, los estudios indican que penetra la barrera hematoencefálica y desencadena un aumento en la producción de energía en forma de ATP.
CNM-Au8 es considerado como el único agente modificador de enfermedades neurodegenerativas con una actividad catalítica alta y una toxicidad muy baja. Aunque todavía se está investigando su seguridad y eficacia, muchos científicos son cautelosamente optimistas y esperan que esta estrategia pueda prevenir o incluso revertir algunas discapacidades neurológicas.
En resumen, el medicamento CNM-Au8 ofrece nuevas esperanzas en la lucha contra enfermedades neurodegenerativas. Sus nanopartículas de oro pueden atravesar la barrera hematoencefálica y mejorar el suministro de energía a las neuronas, evitando su deterioro. Aunque aún hay mucho por investigar, los resultados obtenidos hasta ahora son alentadores y ofrecen un posible avance en el tratamiento de enfermedades como el Parkinson, la esclerosis múltiple y el Alzheimer.