El Gobernador de la Provincia de Chubut, Ignacio Torres, ha generado gran preocupación en el sector energético con sus recientes declaraciones. En un intento por presionar al Gobierno nacional para que le permita llevar a cabo un canje de deuda, Torres amenazó con cerrar el suministro de petróleo y gas al resto del país.
Esta postura del Gobernador pone en peligro la seguridad jurídica de la provincia y podría llevar a que las empresas concesionarias abandonen las inversiones en Chubut, trasladándolas a regiones más seguras. Esto representaría una gran pérdida para la economía local y la generación de empleo.
Es importante recordar que los recursos naturales le pertenecen a las provincias según lo establecido en la Constitución de 1994. Sin embargo, esto no significa que las provincias tengan el derecho de expropiar los productos generados por las empresas que ya pagaron por el uso de dichos recursos. Esta noción básica de propiedad es fundamental para el funcionamiento de la industria del petróleo y gas en Argentina y en cualquier país de la región.
Guillermo Nielsen, ex presidente de YPF, ha condenado las declaraciones del Gobernador Torres, enfatizando que solo generarán pérdidas en la inversión del sector privado. La industria del petróleo y gas es el sector más dinámico e importante de Chubut, y es responsable de la generación de la mayor cantidad de empleo privado formal en la provincia.
En un contexto económico recesivo a nivel nacional, el cierre de inversiones en petróleo y gas tendría un impacto significativo en la economía de Chubut y podría generar una situación aún más grave que la actual. Para atraer inversiones con altos costos hundidos, como ocurre en la industria petrolera, es necesario garantizar un entorno de reglas estables. La postura del Gobernador Torres pone en duda estos compromisos y cláusulas firmadas en los contratos de concesión y sugiere que cualquier gobernador puede interrumpir la actividad a su discreción.
Es preocupante el precedente que se está sentando para la industria local. Además, se suma a la negativa del Gobernador de permitir la explotación minera en la cordillera, lo cual ha llevado a la renuncia de la creación de miles de puestos de trabajo en el sector minero en la provincia de Chubut. Mientras tanto, la industria minera de Chile ha logrado importantes exportaciones, lo que demuestra el potencial que se está desperdiciando en la provincia.
Esperemos que se encuentre una solución al conflicto desatado por el Gobernador Torres y se pueda garantizar la seguridad jurídica necesaria para la inversión en el sector energético de Chubut. El bienestar económico de la provincia y la generación de empleo dependen de ello.