La venta de activos estatales ha surgido como una solución innovadora para abordar los compromisos de deuda y equilibrar las finanzas públicas en Italia. La Primer Ministra, Georgia Meloni, ha anunciado recientemente el plan de privatizar una gran cantidad de activos estatales, lo que permitiría dos objetivos principales: obtener ingresos significativos para pagar la deuda a corto plazo y asegurar un equilibrio en las finanzas públicas.
Uno de los activos que el gobierno planea vender es el paquete accionario del Correo Italiano. Actualmente, el Estado italiano posee el 100% del paquete accionario, con un 65% de forma directa y un 35% a través del banco de desarrollo Cassa Depositi e Prestiti. La privatización parcial de los Ferrocarriles Estatales Italianos (FS), la empresa insignia que tomó protagonismo durante el fascismo, también se encuentra en consideración. Sin embargo, este proceso podría llevar años en concretarse debido a sus complejidades.
“Creo que existe la posibilidad de que particulares participen en acciones minoritarias en empresas que hoy están totalmente bajo control público, y este es el caso de los ferrocarriles”, expresó la Primer Ministra. Esta determinación de privatizar los activos estatales se manifestó por primera vez en noviembre del año pasado, con la venta del 25% del paquete accionario del Banco Monte dei Paschi di Siena, una institución bancaria fundada en 1472. Esta venta generó una ganancia neta de 920 millones de euros.
El gobierno italiano planea realizar nuevos programas de privatización para recaudar al menos 20.000 millones de euros entre 2024 y 2026. Este programa busca controlar el crecimiento de la deuda, que actualmente representa más del 143% del PBI del país. La delicada situación financiera del sector público limita su capacidad para recapitalizar empresas estatales, por lo que la participación del sector privado se vuelve esencial para evitar el deterioro de los servicios ofrecidos.
Además, la apertura a la privatización mejoraría la atracción de inversores extranjeros, algo que ha sido relevante para otros países como Grecia en los últimos años. La venta de activos estatales no solo ayudaría a reducir la deuda y equilibrar las finanzas públicas, sino que también daría un impulso a la economía y fomentaría la inversión extranjera.
En resumen, la privatización de los activos estatales en Italia se presenta como una solución innovadora para abordar los problemas financieros del país. Este enfoque busca generar ingresos para pagar la deuda y equilibrar las finanzas públicas, al tiempo que atrae inversores extranjeros y contribuye al crecimiento económico. Si bien este proceso llevará tiempo y esfuerzo, se espera que tenga un impacto significativo en la situación financiera de Italia en los próximos años.