EE.UU. suspende a ocho empresas tecnológicas del programa PERM para green cards
El gobierno estadounidense excluyó a varias firmas del sector tech del acuerdo que permite tramitar residencias permanentes a trabajadores extranjeros. Quedan paralizados los casos pendientes y no podrán presentar nuevas solicitudes.
El gobierno de Estados Unidos suspendió a ocho empresas del sector tecnológico del programa PERM, el mecanismo que permite a empleadores estadounidenses patrocinar a trabajadores extranjeros para obtener la green card o residencia permanente.
La medida, que entró en vigor de inmediato, implica que estas compañías no podrán presentar nuevas solicitudes ni avanzar con los casos que ya tenían en trámite. Según la información disponible, la decisión afecta a firmas que no cumplieron con los requisitos regulatorios o presentaron irregularidades en sus procesos de contratación internacional.
El programa PERM (Program Electronic Review Management) es administrado por el Departamento de Trabajo de EE.UU. y constituye un paso obligatorio para la mayoría de las solicitudes de green card basadas en empleo. Las empresas deben demostrar que no hay trabajadores estadounidenses calificados disponibles para el puesto antes de poder patrocinar a un extranjero.
Esta exclusión temporal genera incertidumbre entre los empleados extranjeros que trabajaban con la expectativa de avanzar hacia la residencia permanente a través de estas compañías. Muchos de ellos son profesionales altamente calificados, especialmente en áreas como desarrollo de software, inteligencia artificial y ciberseguridad.
Si bien la fuente no detalla los nombres de las ocho empresas involucradas, se trata de firmas de tecnología con operaciones significativas en Estados Unidos. La suspensión no implica el cierre de las compañías ni afecta sus operaciones generales, pero sí bloquea una vía clave de atracción y retención de talento internacional.
Expertos en migración laboral señalan que este tipo de medidas responden a un endurecimiento en los controles sobre los programas de visas y residencias, con el objetivo de priorizar la protección del mercado laboral local. En los últimos años, el volumen de solicitudes PERM ha crecido de manera sostenida, especialmente en el sector tecnológico.
Para los trabajadores afectados, las opciones pasan por esperar que las empresas resuelvan su situación ante las autoridades o buscar patrocinios en otras compañías que sigan habilitadas en el programa. Sin embargo, el proceso de green card suele demorar varios años, por lo que la interrupción genera un impacto concreto en la planificación de vida y carrera de los involucrados.
La noticia llega en un contexto de debate permanente en Estados Unidos sobre inmigración calificada, donde sectores empresariales reclaman mayor flexibilidad mientras otros grupos defienden políticas más restrictivas para preservar empleos locales.