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Reforma constitucional en Hungría: el presidente se destituye a sí mismo en medio de la pulseada con Orbán

Tamás Sulyok, aliado del ex primer ministro Péter Magyar, promulgó la enmienda que pone fin inmediato a su mandato y denunció un abuso de poder político. El nuevo gobierno lo defendió como un paso para desmantelar el sistema de Viktor Orbán.

Publicado el 19 de julio de 2026, 17:20 hs

Tamás Sulyok firmando la reforma constitucional en el Parlamento de Hungría
La Nacion

El presidente de Hungría, Tamás Sulyok, firmó este lunes la reforma constitucional que pone fin inmediato a su propio mandato, en un giro inesperado que profundiza la confrontación política entre el opositor Péter Magyar y el primer ministro Viktor Orbán.

Sulyok, quien asumió el cargo en marzo de 2024 como aliado del ex primer ministro, promulgó la enmienda pese a denunciar públicamente un "abuso del poder político". La medida, impulsada por el nuevo gobierno de centro-derecha, busca acelerar el desmantelamiento del sistema de poder construido durante más de una década por Orbán y su partido Fidesz.

Según fuentes oficiales, la reforma constitucional fue aprobada en el Parlamento con el respaldo de la coalición opositora que desplazó a Fidesz en las últimas elecciones. La enmienda no solo acorta el mandato presidencial sino que también modifica varios aspectos del equilibrio de poderes, limitando facultades que habían sido ampliadas durante la era Orbán.

En un breve mensaje transmitido por televisión, Sulyok expresó su disconformidad con el proceso: "Firmo esta ley porque es mi obligación constitucional, pero no puedo dejar de señalar que representa un claro abuso del poder político". Sus palabras generaron inmediato revuelo en Budapest, donde miles de personas se concentraron frente al Parlamento tanto para apoyar como para criticar la decisión.

El nuevo gobierno, encabezado por Magyar, defendió la reforma como un paso necesario para restaurar las instituciones democráticas. "Esto no es un golpe, es el comienzo del fin de la captura del Estado que se produjo bajo Orbán", señalaron voceros oficiales. Magyar, quien ganó las elecciones hace pocos meses con una plataforma anti-corrupción, había prometido durante su campaña una revisión profunda de las normas que permitieron la concentración de poder en manos del ex primer ministro.

Viktor Orbán, por su parte, calificó la maniobra como "un golpe institucional" y convocó a sus seguidores a manifestarse. El líder de Fidesz, que gobernó Hungría desde 2010 hasta las últimas elecciones, mantiene un fuerte control sobre medios y estructuras estatales, lo que complica la transición.

Analistas locales indican que la destitución acelerada de Sulyok busca evitar que el presidente, visto como un puente entre el viejo y el nuevo sistema, pueda bloquear reformas más profundas. El cargo presidencial quedará temporalmente en manos del presidente del Parlamento hasta que se convoque a nuevas elecciones.

La crisis política en Hungría es seguida con atención en Bruselas, donde funcionarios de la Unión Europea expresaron preocupación por la estabilidad institucional del país. Hungría sigue siendo uno de los miembros más conflictivos del bloque, con disputas constantes sobre el estado de derecho y el manejo de fondos comunitarios.

Este episodio marca un nuevo capítulo en la intensa pulseada que se vive en Budapest desde el cambio de gobierno. Mientras Magyar promete una transición ordenada hacia una democracia más plural, Orbán advierte que el país se encamina hacia el caos. La firma de la reforma por parte del propio presidente deja claro que la batalla por el control institucional recién comienza.

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