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15 consejos para no ser estafado al comprar una mascota

Evitá caer en trampas comunes: desde criaderos truchos hasta ventas online engañosas. Claves para elegir responsablemente y protegerte de estafas.

Publicado el 20 de julio de 2026, 15:00 hs

Comprar una mascota puede ser una de las decisiones más lindas y a la vez más riesgosas. En tiempos donde todo se vende por internet, los estafadores encontraron en los perros, gatos y otras mascotas un negocio redondo. Según datos de asociaciones protectoras, cada año cientos de porteños caen en fraudes que van desde cachorros enfermos hasta animales que nunca llegan.

El primer consejo, y quizás el más importante, es nunca comprar por impulso. Si viste un post en redes con un bulldog francés a precio de regalo, cerrá la pestaña. Los criaderos serios no liquidan camadas por Mercado Libre ni por Instagram.

Verificá siempre la reputación del vendedor. Buscá reseñas en foros, grupos de Facebook de dueños de la misma raza y, si es posible, pedí referencias de otros compradores. Un criadero responsable no tiene problema en darte contactos.

Visitá el lugar donde nació el animal. Si te dicen que no se puede ir, es una bandera roja enorme. Un buen criadero te va a mostrar las instalaciones, a la madre y, en muchos casos, al padre. El cachorro tiene que estar con sus hermanos hasta las ocho o diez semanas de vida.

Pedí el carnet de vacunación al día y el certificado de salud firmado por un veterinario. No alcanza con que te muestren una foto del papel: exigí verlo en persona. Lo ideal es que el animal ya tenga colocados los chips de identificación.

Cuidado con los precios demasiado bajos. Un cachorro de raza con papeles suele tener un valor de mercado. Si está muy por debajo, probablemente sea importado ilegalmente, tenga problemas de salud o directamente sea una estafa.

Evitá las ventas en la vía pública o en ferias. Esas "oportunidades" suelen terminar en animales con parvovirus, moquillo o problemas genéticos graves por falta de controles.

Si comprás online, usá plataformas con protección al comprador. Nunca transfieras dinero por Western Union, cripto o giros a cuentas desconocidas. Las apps de delivery de mascotas también merecen doble chequeo.

Preguntá por la historia genética de la camada. Un criador serio hace tests de displasia, problemas cardíacos y otras patologías propias de la raza. Si te responden con evasivas, mejor seguí buscando.

No te dejes llevar por fotos demasiado perfectas. Muchas veces son robadas de criaderos extranjeros o generadas con IA. Pedí videos recientes donde se vea el entorno y al animal moviéndose.

Consultá con tu veterinario de confianza antes de cerrar la compra. Llevale fotos, videos y toda la documentación. Un profesional suele detectar irregularidades que a nosotros se nos escapan.

Firmá un contrato. Sí, aunque suene formal. Un acuerdo simple donde quede claro el pedigree, las garantías de salud y qué pasa si aparece una enfermedad congénita en los primeros meses.

Investigá si la raza que querés realmente te conviene. Muchas veces la gente se enamora de un bulldog francés por TikTok y después no puede pagar las cirugías respiratorias que necesita. Adoptar es siempre una opción a considerar.

Cuidado con los "criaderos" que ofrecen varias razas distintas. Es casi imposible especializarse en caniches, rottweilers y siameses al mismo tiempo. Lo habitual es que se trate de un patio trasero con animales hacinados.

Si vas a comprar un animal exótico (reptiles, aves, roedores especiales), verificá que el vendedor tenga los permisos de SENASA y que el animal no provenga de tráfico ilegal. Las multas y problemas legales pueden ser graves.

Por último, confiá en tu instinto. Si algo te huele raro —el apuro del vendedor, la falta de información, la imposibilidad de ver al animal— mejor no sigas. Hay miles de mascotas esperando en refugios y rescatistas serios.

Elegir bien no solo te ahorra dinero y dolores de cabeza. También es una forma de no financiar el negocio de la sobreproducción y el maltrato animal. Al final, un perro o gato no es un producto: es un compañero para los próximos quince años.

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